Urbanotopia texto 2

Enrique Sánchez Hernani

11/28/2011


POEMAS:



CINEMA CONTINUO

                                                          
Te cuento que partió Paul Newman
ese muchacho de 83 años y ojos
impecablemente azules como la vena de una catarata
aunque quizá tú sepas esto mejor que nosotros
o hasta es posible que hayas acudido
a recibirlo ahora que podrás hablar con él sobre sus filmes
El golpe o El color del dinero donde hizo de ese taciturno
y maduro jugador de billar
que le hablaba como un padre al joven Tom Cruise
revelándole la vida en el gran prado verde
de una mesa con cuatro bandas
tal y como tú hiciste con tantos otros muchachos
en nuestra escuela de Barranco
donde quizá viste con ellos las películas de Newman
o algunas vez contaste lo mucho que le gustaban
las carreras de autos
o lo que sufrió viendo transcurrir la guerra
desde las bases de Guam y Okinawa a donde marchó
como un soldado americano en la Segunda Guerra.
Pregúntale si ahora se ríe porque alguna vez
lo consideraron entre los 100 actores más hermosos
de Hollywood
a él que prefería hacer obras de caridad
o pasear con Joanne Woodward su mujer
y madre de tres de sus hijos
más o menos felices como en el cine se les ve
a las familias de la clase media norteamericana.
Newman era un hombre bueno
que imagino es más importante que ser hermoso
por lo que veo que pronto serán amigos
y podrán vagar de noche por las encendidas galaxias
confundiéndose con las otras estrellas
precisamente ustedes que en la tierra también fueron
unos astros.
No olvides avisarme cómo sabe el café
a tanta distancia de donde nos dejaste
y qué cosas son las que te está contando Newman
con su marcado acento de judío-alemán de Cleveland.
Escríbenos pronto Constantino
o por lo menos mándanos un mensaje desde la nebulosa
donde ahora vives para siempre.

Giovanni Collazos Carrasco

11/27/2011
POEMAS:
Cabeza migratoria


Cabeza migratoria que has saboreado la servidumbre de los garfios, aquellos que se disfrazaron de huida, esos que agravaron la anemia con las astillas de los treinta y tres años, entrelazados en chumberas y hogueras, en quincha y estertores, en yunques y en latigazos, en candiles incendiarios que ardieron en tu lengua de miga, en tus estoqueadas papilas, por ese cáñamo pétreo que reverberó los galeones de tu saliva, en ese amasijo de clavos ardiendo, que degustaste complacido y que engulliste en la resaca de su óxido. Cabeza de imán que se agrieta, monolito que erupciona sobre la ceniza sembrada en el pasado, defines la luz del inexorable cuello serpentino, agotando esta ciudad que empuña el pelambre, en aduanas preventivas con lazarillos y catacumbas dromedarias. Cabeza descorchada, hacinada a las piedras kilométricas de una lotería que juega con la flacura de los marfiles y que zumba como la mosca fecal que se clava en la garganta de la tragedia. Cabeza clava, que irrumpes, arrebatado, en el follaje del alfabeto de las serpientes, que fecunda la voracidad de los metales humanos.

Lady Rojas Benavente



POEMAS:

La ahogada

Todo le hace falta en esa playa desierta
¿Por qué la abandonan?
Es un navío lleno de huecos a la intemperie
Sin remos, sin velas, sin habla
Solamente espanto ante la soledad
Tiburón gigante de dientes feroces
Flota mojada y sujeta al oleaje del mar inmenso
Transitan sus pies infantiles
Transidos de muerte y de orines
¿Cómo se maniobra en el combate náutico?
¿Se necesita un mapa de la ruta hacia la nada?
Una Medusa la amenaza si llora día y noche
Flujo y reflujo
Golpe y tempestad
Todo le punza en ese diminuto cuerpo
de niña atribulada sin padre sin madre sin nadie
Náusea permanente de navegante perdida antes de tiempo
Todo le hace falta en esa playa desierta
Buen final
la ahogada náufraga
se va a pique con agua salada en día asoleado.

Jorge B. Ureta

POEMAS:


¡SOMOS LA MIERDA QUE DEJÓ FUJIMORI! ...a dos voces (2009)

Ayer un buen amigo con el cual estudie mi secundaria completa me dijo: ¡Somos la mierda que dejó Fujimori!
Somos cobardes
Escurridizos
Corruptibles
Hipócritas
Pocos oriundos
¿Cómo vamos amar nuestra música?
Te acuerdas, la chicha de mierda que contaminaba los diales –Por supuesto-
¿Cómo vamos a ser inteligentes y elegir a un buen presidente?
Te acuerdas de alguna conversación política en clase -ninguna-
¿Cómo vamos a ser cultos?
Te acuerdas cuando leímos nuestra primera novela -4to año-
¡Somos la mierda que dejó Fujimori!
Somos parte de esa generación de estudiantes que vio la dictadura reinar y pensábamos que estaba bien -Lo vimos tarde-
Somos parte de esa generación que empezó a escuchar esa música llamada reggaetón.
Somos parte de esa generación que aplaudía a ese chinito que bailaba como un robot –casi todos lo hicimos-
¡Somos la mierda que dejó Fujimori!
Te acuerdas cuando te sobajamos por tus ideas distintas –Sí-
Te acuerdas cuando nos reíamos cuando escuchabas al F –claro-
Te acuerdas cuando te quemamos el disco de Milanés –siempre-
Sé que odias ser parte de esa generación – A veces-
Sé que nos odias y te odias por  haber transitado eso años
¡Somos la mierda que dejó Fujimori!
Le dimos la espalda al país componiendo poemas de amor
Bailando reggaetón
Eligiendo otra vez a García
Cuando criticamos la marcha de los cuatro suyos
Cuando añoramos a la dictadura
Cuando te quemamos el disco de Milanés
Cuando nos reíamos de tus ideas de libertad.
-¡Somos la mierda que dejó Fujimori! (gritamos los dos)
- Soy parte de esa generación y muchas veces me alegró de eso-
- Sé que la música vernacular es culta-
- Que la cumbia es una mierda-
- Sé que hay muchos rebeldes gracias a eso años-
- También sé que el daño hace más daño cuando dura más-
- Sé que nos avergüenza ser incultos-
- Somos la mierda que dejo Fujimori-
(Gritaba mientras mi amigo ya dormía)

ATALA MATELLINI

POEMAS:


EN LA MITAD DEL TIEMPO
                                         
                                           
En la mitad del tiempo
cuando calla la noche
es el instante
donde nacemos
uno para el otro

Con el color exacto
sin romper la armonía
de un grano de arena
Una voz, en sucesivos cantos
nos descubre
nos une y retiene
y se hace nido de revelaciones
cuando surge la música
de nuestros cuerpos

Y te quedas
y me perteneces
y nos elevamos
en un aleteo de palomas
unidos por el eje carnal de la tierra

Del libro Estancia Ïntima
Ediciones APIDAMA-Colombia.