POEMAS:
CINEMA CONTINUO
Te cuento que partió Paul Newman
ese muchacho de 83 años y ojos
impecablemente azules como la vena de
una catarata
aunque quizá tú sepas esto mejor que
nosotros
o hasta es posible que hayas acudido
a recibirlo ahora que podrás hablar con
él sobre sus filmes
El
golpe o El
color del dinero donde hizo de ese taciturno
y maduro jugador de billar
que le hablaba como un padre al joven
Tom Cruise
revelándole la vida en el gran prado
verde
de una mesa con cuatro bandas
tal y como tú hiciste con tantos otros
muchachos
en nuestra escuela de Barranco
donde quizá viste con ellos las
películas de Newman
o algunas vez contaste lo mucho que le
gustaban
las carreras de autos
o lo que sufrió viendo transcurrir la
guerra
desde las bases de Guam y Okinawa a
donde marchó
como un soldado americano en la Segunda Guerra.
Pregúntale si ahora se ríe porque alguna
vez
lo consideraron entre los 100 actores
más hermosos
de Hollywood
a él que prefería hacer obras de caridad
o pasear con Joanne Woodward su mujer
y madre de tres de sus hijos
más o menos felices como en el cine se
les ve
a las familias de la clase media
norteamericana.
Newman era un hombre bueno
que imagino es más importante que ser hermoso
por lo que veo que pronto serán amigos
y podrán vagar de noche por las
encendidas galaxias
confundiéndose con las otras estrellas
precisamente ustedes que en la tierra
también fueron
unos
astros.
No olvides avisarme cómo sabe el café
a tanta distancia de donde nos dejaste
y qué cosas son las que te está contando
Newman
con su marcado acento de judío-alemán de
Cleveland.
Escríbenos pronto Constantino
o por lo menos mándanos un mensaje desde
la nebulosa
donde ahora vives para siempre.



