
POEMAS:
PEQUEÑO ESTUDIO SOBRE LA MUERTE
Aprendimos muy tarde a decir ternura
o al menos a decir lo más exactamente
"ternura", es decir:
fuego cuchilla sangre barro silencio porvenir
monosilábica mirada de bandada asustada
como una jauría en celo...
y las semanas habían pasado en mis ojeras
y me sentí torpe de poder tocarte.
(De: Pequeño Estudio sobre la Muerte)
***
PARECE SIMPLE TRABAJAR SIN MÚSICA
Cuesta mirar cuanto te acompaña
un incendio.
Cuando los discos viejos inundan la casa.
Cuando las paredes se vuelven gigantes
y estás parado en medio
y
de pronto las medias se te mojan
sin razón, y sin razón también la luz se acaba.
y un barro antiguo se asoma bajo las señales.
Cuesta no cerrar los ojos
en la necesidad de detener algo.
(De: Gavia)
***
LOS TECHOS DE CALAMINA VIBRAN AL COMPÁS DE LA LLUVIA
Lo mejor que puede suceder es el agua
corriendo en la cañerías
pero pocas veces suceden cosas buenas
en mi casa. Con la palabra amor se acaban
muchas palabras. las canciones y los bailes
de moda. hendiduras imperceptibles en los dientes
como colinas como elefantes blancos;
porque ya es costumbre acarrear tangos
en los baldes de agua. El frío
que se filtra por las grietas me amuebla la casa.
Y aunque es un desierto lleno de espinos y tequila
las musas bailan en mi pecho
al son del carro basurero y se ríen de mi falta de agallas,
de mi inestimable pesimismo al prender los cigarrillos.
Every time we say goodbye revolotea por la casa.
Con el tiempo también aprenderé a reírme.
Pavlov tenía algo de razón en ello.
(De: Gavia)
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LAS VOCALES COMO REMACHES DEL MISTERIO.
Son nuestros los asesinos. Los dueños d los carnés y d los remos.
Son nuestras las tierras bajo los reinos. Las imperceptibles venganzas.
El demasiado tarde y el demasiado pronto. El miedo la furia el delirio.
Nuestra guerra es nuestra, por fin y al cabo.
El narcotráfico, las vírgenes muertas en el desierto.
Las tablas de multiplicar. Las apuestas, el hipódromo. Las canciones del carro basurero.
Los aeropuertos clandestinos. Abrimos las manos y el mundo se castra.
Hablamos y el misterio mete en una maleta su casa.
El poeta conquista con las manos.
Salones de belleza abren sus puertas y una vaca abarrota los puestos del mercado.
Vaca dulce son()ando en los junquillos de la memoria, amando a lo que (se) fue
con la alegría de saber que ya a nadie le pertenece. Con la edad d construir una fosa
deste lado del misterio. Decirlo todo, jugándonos hasta la última ficha sin
dejar nada para la propina. Debía ganar. No quedaba otra cosa por hacer.
Tenía empeñada la casa d su madre, el dinero para la luz para el agua,
la cuenta en el mercado y el teléfono. Debía ganarlo.
En algún lugar ya está dicho: la ruleta es un logaritmo, un cálculo vectorial.
Ya no me desconcierta escuchar la mudez d los lunares en mi mano. Hemos requemado
nuestra piel bajo las escuelas d lo apolíneo. Son nuestras la belleza, el parpadeo con alegría.
La fanática embriaguez. La incesante cadena d posibles combinaciones terminó y es mentira
aquello sobre la última jornada. Las pantallas los televisores están clausurados,
pero si te fijas bien siguen con luz y verdor cual si fuese esto una película tipo b.
Qué agradable es pensar que su espalda ya no me sorprende. Al fondo del foso me topo
con un niño que orina sobre los heliotropos, marrón como chocolate e igual d delicioso.
Puede ser un padre, un guerrero, un asesino, un hijo en fin, un astro irremediable.
Esperar lo ha hecho cada vez más fuerte. Ya no tiene importancia su cuerpo.
Me ve con cariño y cierta desconfianza. Me pregunta con asombro porqué el pudor
sobre lo que sale del cuerpo: la mierda, la orina, el semen, la saliva, el sudor, la menstruación;
por qué ocultar y cerrar los ojos ante lo repudiado por el cuerpo para sí mismo?
Ha llegado al punto d mirar con tanto odio que nadie intuye la compasión eneste tipo d miradas.
Claro, tiene otros tipos de miradas. Colecciona miradas como otros coleccionan
estampillas o música, cadáveres d insectos, máscaras... Lo veo tan fuerte y sólido
que si una mosca golpeará al vuelo en su cuerpo, se rompería en mil pedazos.
Es nuestra las ganas y ella se abraza al niño y se duermen bajo la vaca.
Será todo un gran fracaso y no quedará ningún reino. Pero qué hermoso.
(De: Cover)
BIO/BIBLIO:
Martín Zúñiga Chávez (Cusco, 1983)
lector. imaginador. gestor de ideas. Invento proyectos, hago realidad algunos sueños, me gusta la música, el wisky como la chicha, las buenas conversaciones, caminar y la buena comida. Quisiera poder dormir un par de horas más todos los días, tener más superpoderes y no la mala memoria que tengo. Amo a mi mami, a mi papi y al dinosaurio que nunca me quisieron dar de mascota. Me gusta la carpintería, cocinar y ver películas inocentes. Y creo que una persona no se define por sus gustos, sino por sus gestos. Y tengo este proyecto, urbanotopia, en el cual espero puedan ayudar
Publiqué algunos libros entre los que destacan Gavia (Premio Internacional de Poesía Ángel Martínez Baigorri), Pequeño Estudio sobre la Muerte, (Premio Copé de Plata, 2009) y Cover (Premio Internacional de Poesía Joven “Martín García Ramos” y Premio Nacional Juvenil de Poesía 'Javier Heraud').Trabajamos en proyectos junto a los chicos de ReCreo (http://recreo.org.pe/) y gestionamos buenas ideas en el Centro de Recursos para la Poesía.
MENCIONADO POR:
Helmut Jerí, Jack Farfán Cedrón, Jorge Alejandro Vargas Prado, Regina Arroyo
MENCIONA A:
Alvaro Lasso, Diego Lazarte, Alessandra Tenorio , Juan Yufra, Orlando Bedoya, Franco Gómez Valcarcel, Jack Farfán, Victor Ruiz Velazco, Cecilia Podestá, Romy Sordómez, Grover Anco Silva, Filonilo Catalina, Fernando Pomareda, Luis Zúñiga, Miguel Ildefonso, Robert Baca Oviedo, Augusto Carrasco, Lolo Palza, Helmud Jerí, Paolo de Lima, Eberth Munárriz, Jorge Alejandro Vargas Prado, Vianne d'Praux, Oscar Ramírez, Melissa Lozada, Yamileth Latorre Quintana, Daniel Rojas Pachas, Anahí Vásquez-de-Velasco, Melissa Ghezzi


Niñito de las estrellas
recién leí algo tuyo
ahora te veo
y te creo
Un abrazo