Carlos López Degregori




















POEMAS:


EL TALENTO Y EL AMOR

A las siete en punto, después del llanto helado de mi perro, desde hace treinta y cuatro años cierro la peluquería.

Me reúno con ese animal y voy barriendo todo el pelo acumulado en el día.

Odio el espejo desportillado, la navaja insensible, el olor dulzón del cabello sin lavar. Envidio los ojos desolados de mis clientes, las marcas secretas que diferencian sus cabezas.

¿Por qué entre todos los talentos no me tocó el amor?

Camino dormido sosteniendo una tijera y duermo porque gira esta silla y mi corazón es una correa de afilar interminable.

Me hice peluquero por fatalidad.

De tanto cortar pelo no aprendí a segar las cabezas.

( De Cielo forzado)


RETRATO DE SU AMOR DE BEBER

Ustedes, Fulgor - Purísima - Aldana,
son mi amor de beber:

mi desesperación de estar siempre a su lado
porque ya no puedo dejarlas
ni perderlas
ni encontrarlas

y son mi lecho de niebla,
el altar del más humano sacrificio.

Aquí les entrego mis ojos
para que se contemplen en ellos

mis manos para que las acaricien,
las escriban, las sostengan

mi sangre
para que viaje por su sangre
un alcohol imposible

mi luna torva, mis alas, mis estrellas,
mis punzones,
mis crímenes.

Escuchen:
ya están volando ebrios los mares hasta pulverizarse,
saltan los ojos,
silban los túneles oídos,
huyen las ciudades en su viaje mortal
y hay un ruido de cascos
persiguiéndolas.

Ustedes, Fulgor - Aldana - Purísima,
son las tres una misma y santa persona
y una sola boca:

las tres calzan un solo zapato de cristal
rebosando de vino
al que bajo mis labios:

y arden sus piernas, sus pechos, sus cabellos
iluminando esta oscuridad.

(De: Retratos de un caído resplandor.)


TODA LA NOCHE HABLASTE CON LOS ÁRBOLES

Pasé toda la noche hablando con los árboles.

Les decía una palabra y ellos se alejaban sacudiendo sus ramas, aterrados en el viento nocturno.

Les decía otra palabra y corrían todavía más, como una luna huyendo de otra luna o la sombra que se levanta en el bosque para saltar a otra sombra más vasta.

¿Pero qué les decías a los árboles?
¿Les contabas historias de ciego terciopelo?
¿Encendías de carbón sus corazones en un anuncio mortal?
¿Les hablabas dormido?
¿Los seguía volando tu lengua desprendida desde el sueño?

No lo sé.

Yo sólo hablaba con los árboles y ellos temían mis palabras: como si guardaran algo que no cabe en ellas: el revés de lo que podemos decir:
y es un grito imposible
de ira
de castigo
de amor.

(De: Flama y respiración.)



BIO/BIBLIO:

Carlos López Degregori nació en Lima, en 1952. Estudió Literatura en la Universidad Javeriana de Bogotá , Colombia (1973-1977). Ha realizado también estudios de Posgrado en España. CLD es un importante poeta peruano aparecido a fines de la década del setenta. Perteneció por un breve tiempo al grupo La sagrada familia, optando luego por un camino absolutamente personal y de reconocida originalidad. Ha publicado los poemarios Un buen día (1978), Las conversiones (1983), Una casa en la sombra (1986), Cielo forzado (1988), El amor rudimentario (1990), Lejos de todas partes (1994), Aquí descansa nadie (1998), Retratos de un caído resplandor (2002) y Flama y respiración (2005).
Sus poemas figuran en importantes antologías peruanas e hispanoamericanas.



MENCIONADO POR:

Paul Guillén, Paolo de Lima, David Collazos, Albert Estrella, Diego Otero, Eduardo Chirinos, Jaime Urco, Róger Santiváñez



MENCIONA A:

Jorge Eslava, Ana María Gazzolo, Rosella di Paolo, Eduardo Chirinos, Ana María Falconí

Martín Zúñiga

2 comentarios:

sol negro dijo...

Carlos es un poeta "lejos de todas partes". Un poeta que es leído "secretamente" con devoción por muchos y con justeza por la gran calidad de su poesía.

Anahí Lazzaroni dijo...

Carlos:
Estos poemas son bellísimos.