Urbanotopia texto 2

Grecia Cáceres

3/23/2007
Foto: Olivier Morel

























POEMAS:


El uno y el ninguno
No se trata de hallar círculos concéntricos en el cielo blanco de Lima,
anónimo no agreste,
no se trata de la comunicación ni del estrechar la mano ni siquiera de la sonrisa
Espacio no encontrado del ninguno allá afuera
Detras de los cristales, allá, a lo lejos
Cuando el brazo del niño se estira y no alcanza porque así es:
inalcanzable
Debe quedar así lo que no es ni de uno ni del otro y
que al mismo tiempo
puede unirnos
Más allá de la llamarada y del hielo donde la palabra se congela y cae
donde la mirada se humedece y quiebra
yo puedo ser con otro en el ninguno
como quien sueña ser como quien delira
como quien descorre cortinas sin esperar nada
al borde del precipicio
El oxigeno restante es libre
no define sombras ni figuras
el desorden no es otro es uno mismo defendiéndose
Ni el uno ni el otro
fin de las guerras
fin del amor limitado por cercas delunodelmismo
Lo que queda es mayor de lo que es
Cuando se cree
Dificil acceso ascésis
Como la humanidad tratando de no ser es
Ni el uno ni el mismo peligro sumo
Hacia un más allá que se esconde negación arcaica miedos
Infinito del salto imposible
Yo no sé porqué pero
Imposible.


Territorios cruzados que no se sobreponen
Nada de nadas
Solo círculos que se entrecruzan
Permitiendo
El sí el no el quizás el te quiero
Veo en el inmenso bosque fugitivos árboles
Caen del cielo puñaladas de sol
El camino abierto es brecha y el paso un tanteo de dedos tiritando
Qué hacer de la mañana azul del mediodía vertical
De la noche honda de la madrugada indefinida
Un hombro roza el hombro descuidado un dedo afila el costado
Límite de su labio estrellazos en tierra desconocida
Como hitos del camino removido del tiempo
Porque el calor humano es combustión de tiempos, también
Y también quema
Sube el humo como hilillos de agua
Señalando la ruta a
Los otros los ciegos los que de su esfera no salen aunque tomen
el sol
Aunque la piel les arda por las noches
Hogueras inútiles rompen puntualmente la geografía obscura
Como quien mira hacia adentro y se pierde
Brújula de carne que late en las mejillas
Por allí hay niños que como vigias apuntan el norte
Los otros sordos de ruinas se golpean contra los árboles
Nadie se mete en nada
Siguen dando vueltas en círculos a veces se cruzan las geometrías
Imprevisibles
Pero el choque fogonazo instántaneo no alumbra a tiempo
Los caminos paralelos
Son los más
Y el uno sigue convencido de ser
Caminando hacia le abismo.


Él me tomó de la mano y me llevó al valle tibio
Me enseñó las hierbas altas y muelles
Extendió sobre el cielo un velo tenue
Para evitar deslumbrarme
Y se acostó a mi lado
Caliente como un horno
Su sueño es plácido como el mar a veces
Su boca entreabierta murmuraba
Nombres mágicos elocuentes
Yo rozaba su pecho que como ola obediente
Rítmica se elevaba
Párpados de rosa translúcidos como alas de libélula
Manos abiertas reposantes inmóviles como piedras
Antiguas
Todo su cuerpo vogaba en tierras otras
Lejos de mi y de los peligros acechantes
Como dentro de la gruta de los primeros hombres
Al borde de la piedra dibujada de animales y santos
Me acurruque a su vera
Lo más cerca casi al ras de su piel tibia
Abandonando las máscaras y la escalera
Para dormir
Caliente y expuesta
A la mejor de las muertes, la sin nombre.



POÉTICA:

Es dificil describir su propia poética. No creo ser la persona indicada. Sobre todo cuando una escribe siempre solicitada por el instante y en una voragine de imágenes que se estrechocan desde el interior de una lengua, la propia, a veces razonable, explicada que se vuelve extraña en el momento de la escritura. Hablar de rapto verbal es una posibilidad quitando el aspecto melodramático… algo que captura y que es a la vez presa, la indiferenciación entre hacer y ser. Luego viene la relectura, la corrección, el tachar, el borrar versos o palabras que en el momento formaban parte del cuerpo del poema y que luego caen, como hojas muertas, del árbol. No creo poseeer una poética, de repente si una practica « estilizada » por los años que me protegen cada vez mas en extusiasmos extremos. Lo permante es la felicidad en el momento de la escritura de cada poema.



BIO/BIBLIO:

Grecia Cáceres (Lima, 1968)


Estudios escolares en el colegio francés de Lima. Estudios universtitarios en la Pontificia Universidad Católica, especialidad en Linguística y Literatura. En 1992 viaja a Francia en pos de un doctorado. Reside actualmente en París.

En 1992 Grecia Cáceres publica « De las causas y los principios : Venenos/embelesos», poemario (Lima, editorial Centauro). En 1998 publica su primera novela « La espera posible » (Lima, Ed. El santo oficio). En 2001, su primera novela es editada en Francia bajo el título de « L’attente » (Paris, Ed. Balland). En 2003, su segunda novela « La vida violeta », título en francés « Violeta » es publicada en francés por la editorial L’éclose. En 2004, su tercera novela « Atardecer », título en francés « Fin d’après-midi » es publicada igualmente por el editorial L’éclose. Grecia Cáceres publica regularmente poemas en revistas y participa en diferentes publicaciones especializadas en literatura.
Grecia Caceres acaba de publicar un segundo poemario “En brazos de la carne”, (Cambridge, Asaltoalcielo Editores) presentado en marzo 2006 en Lima.



MENCIONADA POR:


Alberto Valdivia, Martin Rodriguez Gaona, José Antonio Mazzotti



MENCIONA A:

Ina Salazar

1 comentarios:

  1. Jorge Díaz dijo...:

    Bonitos poemas, aunque por lo que veo te has pasado a la narrativa.

    Bon chance!