POEMAS:
Existencia (1)
Cómo puedo escribir una historia
(mi verdadera historia)
que no abarque más de cuatro paredes
que gire en torno al diminuto espacio del pensamiento
que es extenso y a la vez estrecho.
Cómo moldear mis adjetivos sobre un piso invisible
Cómo desnudar cada palabra intangible,
sin sentir culpa de haber violado ciertas normas.
Cómo vivir partiendo desde el angosto pasaje de la muerte,
con la medianoche catapultando mis palabras
envolviendo cada fracción mía en un acta de defunción.
Cómo podría contar lo que he vivido,
mis batallas con el delirio…
Simulando alegrías frente a mi propia destrucción.
Cómo podría contar lo que no he vivido…
Podría alterar mi realidad,
poseo el don del eufemismo,
decir que fui feliz,
que mis mañanas corrían al ritmo de un violín,
sin tardes tormentosas,
con las noches recostada en las sábanas del cielo,
entregada a la armónica creación de la palabra.
Podría mentir y decir que tuve vida.
Moriría virgen
Moriría virgen
si la virginidad existiera,
si el placer no fuera tan placentero.
Moriría virgen
si los hombres se cercenaran el sexo
o
si tuviera la bendita vulva complaciente,
pero viviré complaciente con una vulva ensortijada.
Hace años descubrí el enigma
que me abrió
a la sonrisa diaria,
no dejaba de atribuirme
el derecho a ser inocente
y ya me abría al placer
al goce de una caricia comprada
por promesas
por simples mentiras.
Hace años que me envuelvo en aromas de mujer
Con dos oídos prestos a simular que escuchan.
Repito:
Moriría virgen
si la virginidad existiera.
María Magdalena
Hoy seré María Magdalena, no la canonizada como llorona.
Menos la hermana de Lázaro. Pues era más puritana que cualquiera de mis vecinas de enfrente.
No seré ninguna imagen religiosa digna o no de respeto.
Me convertiré en la puta que fue condenada por amar a un hombre iluminado.
Un hombre prohibido,
digámoslo así,
pues nadie confirma esta teoría.
Qué es lo prohibido. Cuáles son los cánones de lo permitido.
Hacia a dónde apunta la libertad.
Él también sintió lo que es la carne, sufrió de alegrías y tristezas. También tuvo gripe y hasta a veces tosía.
De hijos, no se cuantos tiene. No vislumbro más de uno en el camino, a lo mejor un par para mantener la especie.
Quiero la penitencia, por gozar al ver sus ojos.
Quiero la excomunión por besar sus labios.
Quiero el repudio público por acariciar sus formas.
y sus formas son divinas… él es perfecto.
Y su perfección suena a pecado.
María Magdalena no fue pecadora pública, ni prostituta, ni adultera.
Sólo llevaba consigo un amor ardiente.
… sólo fue su puta privada.
Y si eso es delito…
pues es el más plácido existente.
Suicida
He pensado tanto en el suicidio,
sé que vivo infiel a mi maridaje con la muerte.
- sigo aún con vida -
He pensado en mil formas de acabar con el suplicio
de vivir,
de sentir,
he batallado con mi condición de mujer.
He buscado mil formas de sellar mi entrepierna,
de mutilar mis senos.
Cada segundo me encamina a la demencia.
He creado un discurso bien planificado…
con palabras sin intención de reproche
dictadas ahora por mi garganta,
mi garganta siempre temblorosa y traicionera,
He planificado mi suicidio
mientras irradiaba una luz sobre el escritorio…
con un revólver en la mano menos hábil
y en el corazón la cobardía de existir
sabiendo que nada esta perdido.
Hoy he tropezado con mi alma,
pienso más en el suicidio,
cohabito con su sombra
y desde mis liadas diatribas
le creo himnos de alabanza
y frases trilladas
BIO/BIBLIO:
María Rumaja Córdova
Lima - 1984
Licenciada en Educación en la especialidad de Literatura (UNE) y promotora cultural. Fue directora del círculo literario Ecce Femina. Sus poemas han sido publicados en revistas, páginas webs, blogs, plaquetas y antologías. Actualmente se desempeña como docente y prepara su primer poemario que llevara de título “Confesiones de Medianoche”.
MENCIONADA POR:
Pedro Salazar, Eberth Munárriz, Eduardo Vilchez, Luis Boceli, John López, Luis Boceli, Pedro López
MENCIONA A:
Alessandra Tenorio, Denisse Vega Farfán, Diego Lazarte, Fabricio Rebatta, Giancarlo Huapaya, Luciano-Ácleman, MaryCarmen Ponce, Mónica Carrillo, Paúl Guillén, Renzo Pugliesi, Willy Gómez Migliaro

2 comentarios:
Me llamó la atención entre la variada poesía de este sitio la tendencia (ojo, la tendencia, la tendencia) a evitar la exactitud. Como si dar vueltas le diera más significado al poema, como si la reflexión sobre el lenguaje debe ser parte del poema de manera evidente. El poema, creo, es sólo la persiana, no la luz. La experiencia no trasmisible, personal, existe, el poema la recrea en el otro, pero es otra experiencia (y la misma, inexplicablemente). Eso no lo digo yo, sino Middleton Murry. Y Elliot. Y todos los clásicos. Y todos los románticos, finalmente. El poema no es sino la máscara. Y la máscara no es la descripción de la experiencia sino su signo: absolutamente inmotivado pero causalmente anclado. Así, sobre el poema que se titula "Suicida" hice esto, que quizá no sea poema:
Infiel a la muerte
De tanto pensarlo
Urdiendo maneras
De escapar de
Mí
Me invento novelas
De mi muerte en mis manos
Novelas o proyectos
Donde vacío mi alma
De cobarde
Cómo me miento
Entre dientes
Recitando
El mantra de mi muerte
El mantra de mi muerte
El mantra de mi muerte
Quizá no trasmita el dejo de género (no es central en el poema original), tampoco da detalles específicos del "revólver" o de la luz sobre el escritorio, pero estos detalles no colaboran con la ironia de alguien que quiere suicidarse y no lo hace y hace de ese intento una especie de rito, de manía, de fabulación.
Narrar es lícito en poema, siempre que crea la experiencia básica. Cuando se convierte en escenografía o en video clip, ahí la narración empieza a sacar de quicio a la poesía. Y es otro mundo, entonces.
No creo que el poema no sea bueno. No puedo calificarlo de ese modo o del otro. Sólo creo que no es exacto, que ha creado demasiado alrededor pero no ha hecho sentir adónde iba. Y eso crea mi impaciencia. Con perdón de mis errores.
Y es que tengo un defecto: creo que la poesía es ser en el lenguaje, no usar el lenguaje para crear objetos de diversa índole. Y creo que poeta no es un estado, es más bien algo que encontramos dentro y sacamos a duras penas. No es escribir de cierto modo lo que hace poeta, sino necesitar escribir para ser, para estar completo. Digamos, Superman no lo es por su ropa, sino porque le hace daño la kriptonita y los soles amarillos lo favorecen. Eso creo. Y eso es inevitable. Aflora.
Y no es que mucho hablar de manera imparable (como tal vez esté haciendo, mmm) sea signo del poeta. Es la efectividad de ese hablar. Lo otro puede ser coprolalia o sematofilia o lexomanía. Es la necesidad de vivir en el lenguaje, insisto (y en todo lo que se vincule al lenguaje, como toda representación). Se siente la reallidad como resistencia, no como tema. En fin, son mis creencias, y ya no debo seguir aburriendo. Gracias.
http://mimesis.perublogs.com
http://edutec.perublogs.com
http://nomedible.perublogs.com
Estas palabras ahogadas por torrenciales llantos,
estas palabras divorciadas a puñetes y cacerolazos,
estas palabras, vestidas para asistir a un funeral,
certifican que el único tesoro por desenterrar en mi piel
serás tu
Pero tu desfalleces en otros brazos
el deseo sube de mi vientre a mi pecho como una anguila eléctrica
le hurto el rubor a tus mejillas
mis pantalones se abultan de ternura
y tu respondes flameando para mi una bandera amical
¿Que clase de mala broma es esta?
Cuando no nos vemos el deseo es un perfume que nos envuelve mutuamente
pero cuando nos vemos: siento deseos de huir a un cariño mas hospitalario
Igual siempre te espero porque tengo la paciencia de un buey,
y porque la soledad me abre la bragueta a cada rato.
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