Róger Santiváñez





POEMAS:


GUERRA

La Poesía es un texto contra el Mundo.
Demasié asaltó el cielo. Encuentro. Verdad. Fusión.
"Oye, qué estás hablando" y allí fue donde citó
esa rara relación relativa einsteniana entre poetas y militares.

Se recuperó tu lindísimo cuerpo sólo escuchando la música
de las paleteadas más arrechas en el íntimo del reverso
de tus calzones, hábilmente quitados con la furia de la mujer
alejada en la nitidez del clip que he grabado para tu paja

porque un hombre solitario es también un hombre
y si redacta internos documentos aprende otra experiencia
quizá la del amor a golpes de muchacha con manos de greda
en escándalo callejero cantando con tu perra voz

dorada en el reflejo del vaso de cerveza y tu histeria
Qué hacías buscando guerra un sábado por la noche
mientras el rioba se desbordaba desgranándose
y las muchachas descifraban su música tristísima

Tú -una de ellas- pura imaginación radio curié
que te limpió ese día de toda tu amargura y eso
deberías agradecérselo al Señor (en su negro precipicio
de dolor) y tu eléctrico soto, urbano en short color de tu nombre

Hagas lo que hagas, perdóname con tu plisada caída
que era de la abuela, que te quiso no más que mi
alma encadena a tus axilas de vampira peruana
en el rímac ausculten sus designios religiosos

esta es una arquitectura simple como tu lenguaje
¿Qué es la guerra? preguntaste ¿siempre no hemos estado
en es? ¿En qué, ah? decía como acariciándose el rompeolas
en el que magnificó sus días y escondió su inocencia.


DOLORES MORALES

1

estrella nocturna
me hablas con tus frases
secretas. ¿quién eres?
me pregunto en la solitaria
habitación donde contemplo
el cielo oscuro de mi pubertad

hay belleza en los objetos
sacramentales de este altar,
en el aire purísimo de la mansión
divina en que rezo mis oraciones
cotidianas

revelada profecía
dime suavemente tu canción
más augusta, el frescor del
agua bendita en mi corona
de espinas

aquí está mi cáliz de oro
dispuesto a la bebida sutil,
soy quien recibe las órdenes
del señor y redacta con el
divino don de la poesía

es de tarde en mi garganta
adolorida por los cantos profanos :
he de convertirme en dador
de vida y entusiasmo, sino
seré enviado de tu santa
noticia


2

tierra yerma sé que
volverás a ser feraz,
con mi oblación tendrás
los frutos deseados por
los milagros de nuestra
señora

cuando la paz llegue
a tu alma necesitada,
entonces sí comprenderé
la infinita voluntad de dar,
de regalarle tu casa
al delincuente, al pistolero
infame que sin embargo
llora desconsolado
en su madriguera

visión desmedida de luz,
miel dulcísima de pasión,
llamas ardientes vibran
en mi corazón y llueve
en belén un torrente
de lágrimas vivas, perlas
y rocío que brillan
por tu amor

ha llegado la hora de
resucitar. es verdad
que asisto diariamente
al paraíso


3

religiosa devota
vuelve a sonreir
con el pleno conocimiento
del fuego intacto

no llores por tu
buscada ascención, siempre
serás la escogida del ángel
en las postrimerías del tiempo

tuya es la admonición,
clara la fuente en que bañaste
tus manos pulcras, cada vez
más blancas

arena intocada
resplandeces sin mácula
eres la tupida vegetación
de nuestra fé. calor amoroso
del verano ligero
en el regazo del señor

adora la reliquia
pues ya sabes que
allí mora el sueño
más perfecto :

no hay nada comparable
a su invicta intimidad


4

redimida alegría,
hoy guardo exquisita ración
para el santo sacrificio :
abre neblina hacia el sol

fiesta celeste
inequívoca altura
alcánzame el hondón
de la suprema armonía

es segura la rama del
enhiesto arbusto en
el roquedal. vayamos juntos
en unción contrita

mañana y siempre son eternos
como la morada de tus tronos
y dominaciones. sólo tú
venerable, sólo tu sonrisa
cruzando la historia

a esta hora del silencio
remito mi afán crepuscular
y postrado ante ti
sé que alumbras el perdón

anda y dile su nombre
para conmover sus ojos :
la hija de la lágrima
ya fue cantada


5

este canto es divino
igual a la eucaristía
común unión donde
gozan los ruiseñores

es pacífico su ser
cada nota sale de
la clara providencia
cada voz

suena aquí y en el confín
allí es donde el manantial
acerca sus aguas cristalinas
su frágil correntada

todo proviene del cielo
es azul como el mar
de la tranquilidad en
la luna de miel

puedes ver el rostro del señor
en las flores más fragantes
y en la chaira del lumpen
sólo nos queda orar

virgen santísima recuerda a tus
siervos otra vez heridos
ruega por nosotros


6

número del maligno
no intervenga en el poema
sacro después de cien años
en el delirio

hoy vuelvo a las primas imágenes
a los íconos primitivos carmelitas
no poseo nada en mí que no sea
la liturgia renovada

tierna es la luz cuando viene
del costado del señor, tanta
potencia ilumina el pub
de las tinieblas

frecuento la capilla del santísimo sacramento
frenesí de alabanzas conmueven sus formas
fácil es alcanzar esta gloria
sólo deja abierta la llave de tu amor

son las postrimerías de adviento
pronto amanecerá en el pesebre
y una lluvia de oro caerá
en la cerviz de los convocados

debo viajar a la capital
allí encuentro mi destino en ti
aquí he descansado de las tontas
alucinaciones


7

cifra de nuestro señor
ahora tócame partir al sur
he escrito en el nombre del divino
pastor que guía el noble rebaño

¿qué poesía más dulce entraña
su misión? ¿en qué esquina de la
tierra se alberga la visionaria
melodía? ya lo sabes

es aquí en el museo recóndito
es aquí en la caricia de las ramas
de la virgen del algarrobo;
fascinación en el horizonte

cuelga el teléfono y habla
con la modulada estrella
de su unidad cerrada no te olvides
un absoluto certero indisoluble

ya volverás a visitar el mausoleo
por lo sano caminas a los brazos
redorados que claman a tu sombra
llegarás a la cita concertada

el hallazgo y fusión de la eternidad
es el nuevo centro poético
la célula nítida sin aristas
la flor impoluta


ICONO

sortilegio suave sonoro sentido
bajo el sueño sonreído de tu fresca boca
es siempre el río cooper que me baña
con dorada lluvia cual perfecta danae

estrella de puntas romas en la cima
de un agudo clima que me quema
desde el fondo de tu corazón tan
blanco el bello azúcar de tu quena

reconozco las notas de aquella canción
viene de arcadia ombligo de dibujado putti
o en la nieve intocada del país andino
nadie toca la canción sólo yo & la memoria

de tus formas presas bajo seda
o blue jean chicha el amor en cana.


LA LATA CHINA

Aún conserva el fino aroma del té
increíble su constancia en una esquina
de la vieja cocina de mi madre.
A través de los años y los viajes
la he visto inmóvil en su sitio,
encima del lejano aparador
en la casa de Junín 381, muerta
niñez y pubertad infinita aquí
en Santa Isabel de nuevo la alacena,
el lavadero y la esquina con su lata.
Nadie la usa. Olvidada permanece y
es roja y es negra y es dorada.
La miro diariamente y no entiendo
qué hace allí embadurnada de tiempo.
No he podido tocarla, quizás si la abro
brote un genio oriental
el espíritu de este fino atardecer,
su dueña original.


LA SALA

Estamos frente al TV, pretérita
descansa la radiola Telefunken.
Ignoro el nombre de la tela
de los muebles, sólo sé
que son rugosos
y de un azul fosforescente,
como la memoria
del pasado esplendor; hoy
desvencijados rodean el bronce
y el mármol de la mesa
de centro, ausente el aroma
del jazmín que Madre
procuró. Un gobelino
del Buen Pastor y Las Meninas
souvenirs del tour
de mis padres por Europa
y los retratos en plaqué;
Mis viejos jóvenes, ella
a lo Bonnie and Clyde
y sobre todo el lienzo de Alapa:
Qué verde era mi valle decía
mi padre ensimismado, como
en el film de Hollywood, pero
era su Mantaro perdido
para siempre en estos
finos desiertos desolados.
Ahora queda el cuadro,
nada más, la sala
desordenada y todos cautivos
frente al TV por cable
hasta morir.


LOS PUEBLOS

Camino de los pueblos del norte, va el sol
y es así de simple
como la pobreza de aquellas poblaciones
en que la tarde duerme envuelta en tierra triste
Allí están los burros, o la caña
para matar de silencio o de belleza el paisaje
allá la luna cuando nadie se acuerda de mirarla
Esta es la historia de los ríos
de los valles más extraños siempre al borde de un desierto
amplio y largo hasa el pánico
Son esos pueblos. Los más solitarios
se hunden en la arena
y no hay todavía avisos luminosos
sino la misma soledad de algunso años antes
esos son los pueblos que siguen aguardando
con sus techos de paja
con un aire que muere sin los barcos
Hay una bicicleta sobre la calle asfaltada
suponemos que están doblados
hacia el sembrío
y que el sudor no mancha los arroces
sin embargo siguen perdidos
el país no existe sino un puente
que ha de llevar a alguna parte
Nada nos indica que conocen
sino sólo que viven deslomándose
que las noches avanzan como un vaho
y que es bien poco
lo que en realidad les pertenece



BIO/BIBLIO:

(Piura 1959), es uno de los poetas peruanos más impor­tantes de su generación. Eestudió literatura en la Universi­dad de San Mar­cos, fundó el grupo La Sagrada Familia, fue inte­grante de Hora Zero y, más tarde, fundó y dirigió el movimiento Kloaka en la década de los ochenta.
Ha publicado: Antes de la muerte. Lima, 1979; Homenaje para inicia­dos, Lima, 1984; El chico que se declaraba con la mirada, Lima, 1988; Symbol, Princeton, 1991; Cor cordium, Amherst, 1995; Santísima Trini­dad, 1997; Historia francorum, 1999; Santa María, Lima, 2001; El corazón zanahoria, Piura, 2002; y Eucaristía, Buenos Aires, 2004.



MENCIONADO POR:

Lenin Velarde, Jorge Frisancho, Milka Rabasa, Alexander Sifuentes, Fabricio Rebatta, Miguel Angel Zapata, Chrystian Zegarra, Isaac Goldemberg, Alberto Valdivia, Dalmacia Ruíz-Rosas, Enrique Bernales, Fabián Bruno, José Antonio Mazzotti, Martín Rodríguez-Gaona, Paolo de Lima



MENCIONA A:

Mario Montalbetti, Carlos López Degregori, José Morales Saravia, José A. Mazzotti

Martín Zúñiga

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gustó mucho el primer poema. Martín, no está incompleta la bibliografía?

Anónimo dijo...

Ilegible.
Carlos Lopez Montalbetti.