
POEMAS:
The last of the English roses
¿Cómo no he de creer en el ser ideal duplicado?
Si la he visto llegar a través del sol y la fotosíntesis,
Junto con el granizo recién nacido,
Y las sales impúberes de la tierra.
Si he rastreado a su sangre urbana en cada nanómetro de sus turcas venas
Y la misma savia refinada haciendo crecer su bruñido cabello.
He visto sus espinas perforar su cuerpo y atravesar puentes de grandes ciudades,
Extensos campos de tela jean/terciopelo/tartán.
¿Cómo no he de concebir legiones de individuos en entrañas inexistentes?
¿Si he visto germinar mis semillas?
¿Cómo he de negarla si la he examinado con estos desnudos canales de visión?
¿Cómo no eyacular todo el amor del mundo al verla?
¿Cómo quedarse inmóvil delante de su perfección y no convulsionar ante la furia de su espécimen?
¿Cómo negarla? ¿Cómo negarla?
Si YO mismo la he visto.
Si YO hombre la he visto.
Si YO Doherty la he visto.
(A ella le debo todo este benigno cáncer y la monomanía nefasta de mi ojo izquierdo.)
El Elogio de Doherty
Encuentro el mundo entero en Moss.
Criatura humilde en las noches de mar.
Huesos de diamante y piel de tela mediterránea.
Maduro su sencillez como la de una flor del campo,
Como los cinco continentes en su estatura.
Moss tiene la grata femineidad de todas las mujeres del universo
Y toda la testosterona para superarme.
Moss es un estrógeno premioso.
Una célula no inventada.
Inhabitable.
Las maromas de esta noche me halan a ella.
El recuerdo macabro de un
Culto deslucido como yo, Doherty.
Graceland
Contigo tengo 50 kilos de paraíso, Moss,
Tres medidas exactas de exacerbación: Tus caderas, Tu vientre, Tu pecho.
Esta es mi primera declaración de soledad, extravío y abstinencia.
Hoy he vomitado mi último sorbo de licor de la noche.
Moss, cómo explicar tu flor.
Cómo contar las pecas del cielo raso de tus mejillas y cada satélite verde de tus ojos.
Patético y agotado me siento, cuando la meditación me lleva a excavar la tundra rubia de tu cúspide y explorar la hondonada nimia de tu género.
Modelo perfecto para los capullos de flor.
Porque sólo tú Moss, posees la cadencia de un potrillo naciendo en el corral.
Suave y delgada como hilo de aceite en cada metro de pasarela.
Moss, de tus raíces brota el polvo blanco predilecto, tesoro de mis alucinaciones.
Desde el escondite perpetuo de mi sabiduría, permanezco inmuto, con los pulmones allanados, esperando que vuelva tu niñez a mí.
Barat,Carl
Busco a mi mejor amigo. Y se llama como este conjunto de versos.
Y pensar que a él le amé primero y fue a él con quien descansé muchos besos entre abrazos.
El fue el primero a quien le fui fiel y recogí la misma respuesta a través de los más tercos vericuetos de la amistad. Esos desvestidos canales de estragos y diversión. (Como insectos bañados por luz violeta)
Él es el hermano plantígrado que hiberna y se desolla en la última cueva del mundo.
Inclusive tan valioso como Moss.
Desatinado e incondicional
Yo sé que permanece inmóvil, como estremecido ante un furioso segundo.
Inmóvil como en sarcófago de repasos.
Permanece ahí en el techo de la casa de dios, como Huracán desvanecido,
Como en cuerda sin afinar. Estacionario- perfecto como él mismo.
A él le extraño en los frenéticos días del seso. A él le añoro en las reglamentarias noches de narices.
Quieto. Quietito. Quietísimo. Indeleble. De papel.
Eximio ser pasivo.
Dios de la inmovilidad. Insuperable-Innumerable.
El es todo el concepto de amigo. El es el color de los amigos. El manual de los amigos.
El laberinto de los amigos. El antídoto de los amigos. El deseo que tiene los amigos.
El es el Amor. Amor. Amor y raíz seca ridícula desde el mar.
Saladilla. Como carne graciosa. Carne remozada, como pista primermundista.
Pulcro. Neoliberal y Anarquista. Productivo. Prohibido. Pecador.
Estimulante. Como libro de autoayuda. Como coca. Como verso desintegrador.
Perfecta. Perfecta es su amistad. Como una madre encinta sin aviso de parir.
Como teclado negro. Como clavija suavecita. Como puerta barnizada. Como timbre encantador. Como sala iluminada. Como pasillo ventilado. Como cortina celestial. Como alfombra ancestral. Como sillas sin polillas. Como mesa servida. Como microondas tibio. Como alimento en congelador. Como fruta Linda. Como fruta en árbol. Como el mismo árbol. Como comida nutritiva. Como hija de planta. Como hoja a medio secar. Como legumbre deliciosa. Como niño sin lamento. Como llanto hipnotizador. Como gemido suave. Como orgasmo cantador. Como cantante alcoholizado. Como micrófono dorado. Como música de película. Como tonada de misa. Como karaoke con voz. Como público soliviantado. Como el calor de los cuerpos. Como calor de plancha. Como ropa nueva. Como seda de gusano. Como el mismo gusano.
Como la veda. Como temporada triste. Como la navidad. Como los regalos. Como los pecados. Como redentor. Como malla de pescar. Como el mar, como el mar, como el mar. Como los peces. Como el pescador. Como el bote, como el clima, como el calor, como la primavera, como las rosas.
No.
Como las rosas no.
Como las rosas es Moss.
Ahora el sigue reposando en el Limbo de los amigos perfectos, mirándome desde el infierno.
(Todo mientras Moss aún no había nacido. Todo mientras Armageddon asolaba Marte)
BIO/BIBLIO:
Giulian Gutié (Arequipa – Perú -1986 – 2016)
Yo de chiquita pensaba que de grande sería hombre. El afán de querer jugar con carritos y volquetes carga-arena era en ese entonces una manera de tener una percepción más, fuera de mi extenuante colección de muñecas Barbie. Pues sí, tuve un millón de ellas, todas bien vestidas y acicaladas. Ahora me dedico a fabricar intensos looks de venganza y a madurar una especie de cálculo al que denomino “Dominatriz”.
MENCIONADA POR:
Jorge Alejandro Vargas Prado
MENCIONA A:
Manuel Fernández, Willni Dávalos, Jorge Alejandro Vargas Prado, José Watanabe, Antonio Cisneros

No hay comentarios.:
Publicar un comentario