Jerónimo Pimentel

POEMAS:


OTRAS CELEBRACIONES

La casa, la casa, la casa. ¿Cuántas formas de dejarla?
Aún recorro sus pasillos y huelo el alcohol
Medicinal, el sudor de museo austriaco detenido en el tiempo,
Incapaz de inventarse a sí misma en su risa de cafetín.
En esos pasillos la tierra daba vueltas como un cometa perdido;
Una cena inventada donde construimos edificios asombrosos.
Vaya mansiones, vaya oportunismo, vaya desdén.
Quien colecciona réplicas de muebles y recuerdos chinos
No puede mirar al cielo y suspirar como un rey cuyo sosiego
Sólo es interrumpido por la sombra de la horca. Así era este techo indeclinable,
Su vida impuesta en las cortinas roídas, las salas maravillosas
Y las grandes fiestas en las que perros jugaban con abejas.
Pero en sus armarios, en sus pasadizos secretos
—detrás de los cubiertos, en el borde filoso de finas copas—,
El olor a vermouth maceraba el marco que encuadraba nuestra familia.
Salíamos en lienzos, robustos y patéticos, con las espaldas firmes
Y los huesos levantados, escondiendo ropa interior barata,
Nuestra teórica promiscuidad.
Y luego de posar por horas, de mostrar galantes los aspavientos aprendidos
—diminutos labios de suficiencia inglesa—,
Corrimos por zaguanes inmensos a tocar desesperados las viejas armaduras,
Las lanzas medievales, los pianos sin cuerdas, una ascendencia fosilizada
En yeso y carmín. Más allá, zorros y lechuzas lanzaban su sabiduría salvaje
Y encontraban la legislación correcta, la puntuación idónea
De una catástrofe que sabe a fantasmas hambrientos. Nunca salimos.
Y así, encerrados en Palacio, nuestras alabanzas se derritieron
Como las figuras de cera de una pesadilla mutua.
Nadie nos visitó más. Y cuando la bulla de otras celebraciones
Irrumpía en nuestra morada, tú te agitabas y hacías de mi calma
Míseras monedas que insultaban a un Dios insobornable.
Sapos lamiéndose la nuca, un cuento de hadas sin final;
Dando brincos de júbilo y desoyendo advertencias paternas
Bajaste las escaleras como una princesa herida.
Una dama observando el poniente no suele tener frío.
Pero al caballero, acechando desde la cocina, sólo le queda
Echar cuenta del servicio, y luego del servicio vecino, y luego mirar.
La casa, la casa, la casa. ¿Cuántas formas de dejarla?
En esta novela sólo brillan estrellas molidas.
(De Frágiles Trofeos)


ORIGAMI
a B. V.

Digamos que conté las escaleras.
Digamos que las conté y en un arranque
Sospeché que ese número encerraba un significado.
Digamos que descifré la epifanía,
Desarmé el sentido y me nutrí de él.
Digamos que me lo comí todo, y que ese alimento
Permitió mi andar altivo por aquella avenida.
Digamos que eso fue lo que pasó.
(De Frágiles Trofeos)


EL MISTERIO DEL MUNDO
a H. M.

El misterio del mundo es un océano escondido en tu boca.
Semillas cayendo al mar y anzuelos en vasos de agua.
Una tripulación atenta, un capitán recogiendo versos como náufragos
en las costas de Samoa.
Portsmouth, el cierzo acaricia tu lengua.
Ron en los labios, brújulas apuntando a cuadrantes helados.
Naves cuyo destino es un puerto perdido.
Y luego regresar.
Nantucket al acostarte, el mar licúa tus sueños.
Una cubeta, una noche ahogándose en las costas de Lima.
Los peces se escurren de las manos.
Criptogramas descifrados por nuestra saliva.
Sílabas tartamudas para baldear la cubierta.
Las nubes enceguecen tus pensamientos.
Imágenes asmáticas retumbando junto al murmullo de la lluvia.
Geometría líquida.
Escotillas y catalejos; riendas sueltas, velas hinchadas.
Una ilusión de terror, una certeza de camarotes vacíos.
Linternas bailando en la cabina.
Y de pronto el silencio.

……………………………….La gran ballena, ahí.

En este mar sucumbiremos.
(De Frágiles Trofeos)


LA FÁBULA DEL PADRE Y EL HIJO

El hijo abre la boca y de su boca
Palabras apenas descubiertas
Recorren los campos como la voz de una madre cariñosa
Al primer rayar del alba.
Lilas y hermelindas, azucenas y acacias, desperezadas
De la insípida noche, despliegan sus perfumes
Y sus perfumes
Desentumecen con suavidad la crispada rigidez de los juncos,
Ya tendidos al suelo como creyentes
Ante una cálida plegaria.
Y descubiertas, las luciérnagas, como niños asustados
Al primer oír de una tormenta, alzan vuelo y en el cielo
Escriben palabras que hablan de cómo se encariña el jugo de sandía
En la lengua de la madre
Cuando la sed despierta sola en las mañanas de verano.
Y la luna, agradecida, como un pordiosero
Al primer invitar de un mendrugo,
Desciende a la habitación del padre,
Lo despierta con claridad,
Le susurra las palabras con las que su hijo
Bendijo a las flores,
Y, conmovida,
Lo ve llorar.
(De Frágiles Trofeos)


Ítaca-Tannhäuser
Strike through the mask!
- H. M.

Acepté para que nuestros nombres no se consuman,
Para que su germinación trunca no sea desecho sino proyección,
……….el único legado de esta guerra.
Un tesoro que sería retorno si Ítaca fuese un destino y no un rumbo,
……….si las noticias muriesen al primer respiro y no crujieran
Hasta convertirse en hojas muertas
(Dirás: nunca creí a Paris capaz de esto).

Acepté el pedido y en busca del perfecto comienzo hallé la perfecta forma
……….de no terminar.
Había prometido convertirlo todo en catedral pero tú vomitabas.
Y repetías: ‘Las habitaciones cambian pero no la disposición de los cuerpos’.
Yo borraba fronteras con entusiasmo griego. Las bolsas de mercado
………...adornaban el umbral junto a la basura.
Mejor ponerlo en pregunta:
¿El pío y la puta tienen cobijo en el mismo moridero?
Cuesta ver más allá de los categóricos que van tomando posesión del poema.
Suben a él y se apropian de los sentidos como las enredaderas
……….que camuflan las casas blancas.
¿Qué quedará sino mi escopeta cargada hundiéndose en el mar?

Que tropiece el tiempo con la memoria, decías.
Que caiga en picada, a la par de las lechuzas que sintiendo la felpa
……….estrujada entre garras van tras los ratones desahuciados por la noche.
Y siento de nuevo esa angustia apaciguada que permite a los infelices
……….dormir en plazas, abrazados a las bancas, esperando el poco sol
………………………………………que regala esta versión capital.

(El fascismo de la figura ofende. Dos sobrevivientes observan su entorno
…………como científicos estrellados en la selva.
Nadie sabe cómo pasar desapercibido. No hay por qué sentirse especial.)

Acepté para que nada de esto se pierda.
Para ser quien impida que el formol barra el almizcle y te lleve a ti también.
El motor lanza sus últimos ronquidos y los monos corren en busca de maleza.
¿Para qué la taxidermia, la posición fetal en el camastro, si la perpetuación
………es otra forma de inmovilidad?
No hay graznidos, las hojas han enmudecido y ya no cantan al devenir del viento.
¿Por quién callan, con qué propósito oculto contienen sus silbidos,
………bajo qué condiciones congelan su savia?

La casa se mantiene pétrea a la espera del cometa.
Habrá que ofrendar las almas para que cabalguen en su lomo astronómico.
¿Basura cósmica o regalo sideral? Tannhäuser,
………her gateways smoke with fume of flowers and fire.

Acepté porque el paisaje cambia pero no la sensación:
Barcelona, Bretaña, El-Alamein (tú habrías dicho Les Bois de Boulogne;
………yo te habría hecho callar).
Deberás esperar si pretendes ver la ciudad tomada.
Ellos arrasarán con lo poco que permanece. Seremos héroes aguardando un tren
………rumbo a otro lugar.
(Je dis ailleurs tous les trois mots, vous n’avez pas remarqué.)
Y replicas: ‘La contaminación es otro modelo de libertad, acaso más arduo
………que la distancia’.
Y Zenón: ‘la contemplación de tu flor es mi moral absoluta’.

……………….Empezaste a correr.

Tus fardos sobre la tierra caen ridículos. Un cañón los apunta en el tablado.
Vítores de combate sumergen la escena en un naranja hondísimo.
El campesino atraviesa al húsar por la mitad.
Caen las enredaderas.
El sol estalla su blanco prístino sobre las palabras que matan el poema.

………………Y todo resucita.
………………Y vuelve a empezar.

Acepté porque la fricción es una cascada que vuelve a ser tormenta.
Cuando se difuminen gas y turba surgirá un verso que deshará
……….los nudos de la imagen.
Esa enmienda
……….(tan poco símbolo, un timón gira y gira y no va a ninguna parte),
Nos hará vernos sin pulsión, desprovistos de conducta,
Incapaces de recordar nada que no sea música,
………………………………………..y por toda fijación
Una voz invitará a vibrar

…………..(luciérnagas, grita Arturo, luciérnagas).

Hagamos caso a lo que ilumina el desierto:
Sólo tu asombro permite la lluvia.
Si acaso se pudiera clasificar tendríamos no un vestido bordado,
sino un Libro de Insectos, y aquello que no fue rencor
Renacería para bañarnos. Esta tierra ha hecho todo lo posible por tragarnos.
¿Cómo le haremos pagar?

Acepté para que los sueños permanezcan quietos y no quede nada de ellos.
Acepté para que estén vacíos, empozados, y la única pregunta posible sea
………cuán despacio podemos ir ahora.

Los niños prenden fuego al poema,
La obra inicia.
Este es un mundo perfecto.
(De Frágiles Trofeos)



BIO/BIBLIO:

Jerónimo Pimentel Prieto (Lima, 1978) estudió Periodismo en la Universidad Católica. Ha sido redactor principal de la revista Caretas y colaborador en diversos medios peruanos. Actualmente es columnista de El Comercio. Ha publicado los poemarios Marineros y Boxeadores (El Santo Oficio, 2003) y Frágiles Trofeos (Álbum del Universo Bakterial, 2007).



MENCIONADO POR:

Oliver Glave, Martín Rodríguez-Gaona, José Carlos Yrigoyen



MENCIONA A:

Tulio Mora, Óscar Limache, Óscar Málaga, José Carlos Yrigoyen, Victoria Guerrero

Martín Zúñiga

2 comentarios:

Principe_de_Hielo dijo...

Buscaba poemas de este recomendadisimo autor. Es un poeta que habrá que seguir detenidamente en las letras peruanas. Felicitaciones por el buen blog y un gran saludo desde méxico.

Anónimo dijo...

la verdad es que prefiero a su papá.
Rony.