Elio Genaro Roca Rivas




















POEMAS:


Hombre que resucita, se queja y ama lo que no es

Del hilo que me pertenece, tuve que cortar y luego haber parchado. Necesite muchos días y muchas noches para conocerme mal sastre en los sentidos:
Un convicto más de lo cruel que es la vida
¡No logro diferenciar el mirar de los ojos del gustar de los aires!
Pues, a menudo, en la calle no habla.
Se santigua, malvada, en el dulce de sus oscuros ojos, y el rubor de su piel de piedra.
Asesina como nadie, y encuentra muerte sin haberla yo buscado.
Mata
hermosamente lo hace
y no sé porque me quejo.
Deben ser las cinco: el médico psiquiatra debe esperar un poco más
Total, él no sufre; él gana de mi pasión, económica y sensiblemente
(Pensándolo bien, él debiera pagarme la terapia)
Había que caminar porque los pasajes cuestan tanto, y el dolor es corto:
Siempre hay por qué sufrir
Siempre han de llegar las niñas a pie, o descalzas o a medio vestir.
La vi pasar, entonces, por la acera de enfrente. Pensé:
Preciosidad deriva de preciosa
Lo que no es diamante en bruto es una belleza
E, instintivamente, pregunte que ¿Quién era esa vellosidad? Pues la beldad estaba en los ojos y no en lo consciente.
La retuve, con ojos vueltos a la vida luego de la muerte
Y, seguramente, ella al voltear el rostro me distrajo con su risa… y le vi el amor de vivo medio muerto.
No estaba sentado ni echado, estaba caminando en par: La he deseado igual en otras vidas, siempre, con el trinche y el cuchillo de cortar
Rosa no puede ser: espina es, de eso estoy seguro
Tengo clavados los pies, y sujetas las manos como la boca
No puede ser, sino es solamente deseo
y mata
ya lo he sentido, doctor
Ahora en el carcajear y su desierto
antes en mis labios emoción, y cálidos secretos
¿Qué más quiere que le diga?
Necesite días y noches para conocerme moribundo peor
a los años, ya vencido como estoy
¿Qué más quiere que le diga?
(de: ¿Vírgenes del Sol?)

***

Se los llevaron
Dime, tú, mi buen amigo
díganme niños
díganme viejos:
¿Dónde está el futuro?
¿Dónde están los hijos?
Aunque, siguen chirriando
de cuando en cuando nuestros cerros
y las aguas
y las brisas
¡La carne calma la sed de muerte!
Un instante, un norte:
Un viento fuerte recuerda nuestro oriente:
los Andes
los niños
los viejos
Llamaradas serían... podrían serlo
¡Tanto es el dolor!
Tanto el amor, que no escapan al pabilo.
Son los niños, son los viejos
quienes apoyan la mano y respiran pausado
el último suspiro
Aquel cuerpo, Amigos
no es en vida
Aquél, Hermanos
es en flama.
(de: Ortodoxia)

***

Desplazados
¡Escóndete!
Escóndete gritan los puros.
Y me escondo como todos los demás
La sarta de varicosos cuellos -y rojos- que no debieron llegar aquí, se enjabonan la espalda y duermen; hora, que nadie canta.

Mientras estiro el pescuezo resentido, la mollera me escalda el ser que el no ser
Y el retén de un vacío honor me embadurna de sangre los pechos de hiel, ahora, tras el espejo de mi ciudad deforme, sin hijos, sin prole.
¡Nunca llamo, siempre vienen!

Las vísceras celosas y saladas, como todo lo nuestro cuida el semáforo y el siempre verde de la complacencia que viene atrás con intención de muerte, con traición de bala que antecede a otra... viene, y sigue viniendo.

Parece que madre es quien engendra y, da abrigo y leche; y madre no es quién educa sin educar y dice “hijo”, excluyendo. Y, ha de caer el próximo viernes de pascua al despertar ya la preñada madrugada sin condón, ya al sudor del dolor de los polluelos de este cabo que no es de mar y suda mierda, y vuela entera de pelo a pie sobre la MAMA prodiga que les da la bienvenida una y otra vez para vencer. Pelean, sin odio, con defensa, con amor
Y, pierden
Y, van los vencidos, pensando enseguida en volver, y vuelven para derrumbar lo construido y barrer lo podrido:
A empezar de nuevo.
(de: Vicios de la Prosodia)

***

Voyeristas
Voyeur, míreme
Mire, cómo mi apellido roza el nombre
Mis manitas no tocan el papel
y el lápiz desesperado quiere terminar la ecuación.
Míreme, sí
Las matemáticas no conjugan al sol
y él se ha de quedar esperando que resuelvas su prendado amor... tóqueme.
Voyeur del rabillo
mis ojos prendidos están en la ventana abierta de aquél balcón sin luz
de aquella casa a quién amar.
Voyeur inquieto
me he sentado en la silla y dejado mis pies descalzos sobre la tierra
Sé que no ha visto las coordenadas y me tiene aquí para insistir
E, insistiré, desvergonzadamente, una bella función:
de pájaro en el guante
del cepo en el castillo.
Voyeur míreme
Tenía pocos años
Y, llorando, tenía pocos más: me he orinado
Tenía muchas querellas hasta hoy
y enamorado, estoy, una vida suya hoy...
¡Voyeur, míreme! Míreme.
(de: Vicios de la Prosodia)



POÉTICA:

¿La poesía sirve para expresar dolor? No completamente, no como simple instrumento.
No se expresa muriendo el morir, se hace viviendo: Es expresión de la vida misma: La poesía, aquella que con dolor duele y aquella que también alegra. Está que interna nace y que muchas de las veces sin escribir, transcriben los ojos. Me gusta más está vida asida, la de los Huamanñahui y su eternidad doliente, la de los Villa Fuerte y sus genes doledores, míos asidos, míos temidos.


BIO/BIBLIO:

Elio Genaro Roca Rivas, 30 años. Él es abanquino por haber nacido en Abancay, cosmopolita por haber vivido en Cusco, y americano por haber en el Perú. Biólogo egresado de la Universidad San Antonio Abad del Cusco, dónde promovió recitales e hizo eco del teatro en la Universidad junto al T.E.U.Q. Funda y dirige el grupo de teatro Rimarisun en Abancay. Es miembro del Centro de Investigación Multidisciplinaria Ruasun, y forma parte del Grupo de Apoyo e Investigación del Museo de Historia Natural del Cusco.
En Abancay, administra el bar cultural MAMA COCA, el cual da el apoyo a los artistas jóvenes y excluidos (los no reconocidos) de la ciudad.
Tiene publicados los poemarios: Pórtico (2005), Ortodoxia (2006); y, en imprenta ¿Vírgenes del Sol? (2006) y Vicios de la Prosodia.



MENCIONADO POR:

Feliciano Mejía Hidalgo


MENCIONA A:

Roberto Ojeda

Martín Zúñiga

No hay comentarios.: