Edgar Vásquez

POEMAS:


I
Hablo con los peces de cristal que nacen en mis ojos
Hablo con los piojos que conquistan mi cuello, las orejas
Hablo con la víbora que llevo atada al corazón.
Con el fantasma que me peina y maquilla. Y así
Intentando seducirte, busco una palabra.

II
Una que te aplaque y destruya.
Que haga añicos tu ascendencia y descendencia.
Que asesine a tus hijos muertos en los basurales.
Sólo una.
Que rompa tus dientes nacarados, y pudra tu matriz.
Sólo una.
Que te convierta en víbora sin cabeza, en fruto sin árbol,
En un Adán sin inocencia... En Eva sin menstruación...
Una palabra que sea vendaval y arranque tus sueño.
Una palabra que sea plaga y agusane tu sonrisa
Una palabra que sea flema y se enraíce en tus ojos.

III
Intento seducirtel; es mi homenaje a la sordera. Porque el lenguaje gestual es el camino más corto para llegar al Hombre. Con mi sexo muerto sobre las piedras, en medianoche, para que mi llanto se confunda con tu llanto. Hay que ahorrar las palabras para maldecir.

IV
Una palabra y seremos dos; tu, cargando cruces ajenas, Inés, y yo buscando como siempre una sepultura, una que tenga forma circular, para que las cruces sean sólo vanidad. Una sepultura, que admita la risa y el crujir de los huesos.

V
Inés...Inés, la oración, doblar las rodillas y fingir dolor, es el montaje exclusivo para Dios.¿Cuántas veces hemos jugado a ser dios, cuántos milagros hemos hecho, en su nombre? No, no hemos salvado a nadie , pero no moríamos de hambre. Inés nada divierte más al hombre que asesinar, en nombre de alguien que sólo esta atento al lenguaje gestual...porque la palabra hace siglos que se fundió en algún territorio, en algún vientre...
Maldita Inés cuántas veces te vestiste de Eva y deambulabas todas las medianoches, mientras buscaba la palabra, el adjetivo que ridiculice la creación. Mientras contaba los hijos muertos en los basurales, en boca de los perros. Cuántas veces fuiste víbora, execrando sobre ídolos....Inés es muy fácil ser Dios, sólo basta ser sordo...

Amarcord

La Mesa y el Pecado

No voy a conquistar tu cuerpo con mis lágrimas
Y menos envolver de espasmos tu existencia.
Arranco de un tirón el alma
Que se ha dormido entre tus dedos artríticos
Dime madre; antes que la noche te deje ciega:

¿Dónde sepulto el odio?

Tus pies descalzos
Han comenzado a pisar las calaveras de serpientes.
Tus labios partidos, la lengua agusanada
Ha saboreado los troncos del que fue árbol prohibido.
¡No existe placer en el resplandor!
Ese cuerpo que fue templo
Desmiente la inocencia.
Tu voz moribunda desafía lo eterno

¡Mujer!
La muerte es un fragmento ineludible en las líneas de tus manos.
La soledad de la mesa sin mantel juega contigo a los bastonazos.
La casa vieja se esconde en la tarima donde guardabas la carne seca.
Las botellas de leche llevan dentro las cenizas de tus hijos
Y tu sepultura está detrás del fogón donde los gatos dormían buscando el calor.



MENCIONADO POR:

Zoila Capristán

Martín Zúñiga

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