Jorge Giraldo Sánchez

POEMAS:


CONDESCENDENCIA
Ahora es noche ciertamente, y me digo debí matar al hombre que solía ser; y no estaría ciego de tanto mirarte.
No sería tan ostentosamente cercano el polvo de las calles ni mucho menos en la espalda hincaría ese saborcillo a legumbre.
De todas formas en algo hemos concluido.
Señal inequívoca de los tiempos más amargos.

II
Luego tuve un sueño premonitorio: eras tú caminando frente a los antiguos muertos de nuestra aldea; los pastos estáticos y las portezuelas de azur cubrían el único paisaje dominado por la cruel atmósfera de los sinsentidos, y sin embargo ¡qué feliz me sabía!
Podía, en cada extremo de la perniciosa premonición, tocarte con los dientes y reconocer ese amigable sabor extremo.
Ahora lo inocente es más que nada un templo a pedazos cada aviso de la caída del tiempo una sobrecogedora matanza
... si tan sólo asomar el rostro eterno y ver los paseantes y las garitas las pequeñas cruces rojas y los somnolientos y decir ¡he conocido lo invencible!
Enloquecido.
Pero al fin completamente exacto y desmedido.
Bello al fin.
III
Luego yo. Más temprano el ocre Sol despierta y cumple su lacerante promesa sobre los cuerpos y una extraña violencia de palmera me desdice de mí , hombre estéril.
Ciego como estoy a la luz de la vida, a los manzanos, niños, hábiles flores de la eternidad que aquí en mi imagen juegan un papel desconcertante.
Yo confieso mis pecados a la indómita luz de la Luna y a todas las espaldas ofrecidas.
He vivido para conocer la aurora.
He vivido para tocar las mil manos y devorar pechos azúcar; no es lo que mejor hago, salir a las calles y desvirtuar la vida, pero en sí mi cuerpo no sabe si no de falsos testimonios y dioses que se quejan tanto tanto
Yo no estoy en condiciones de atenderlos, limpiarles las babas, secar inertes lágrimas
Yo no he nacido para eso.
Yo soy libre…
Y a merced de mí, que es suficiente.

***

LA PUNTA 1999

Se me ofreció el mar en toda su terrible inocencia
Yo deseaba el cuerpo tímido de la mujer apenas conocida
Viajera que en las tardes porteñas recostaba su pobre cabeza sobre las piedras dulces
Y en un vaivén emotivo de aves y sal me decía:
“El fin de nuestro tiempo ha llegado
Amo el mar
Tu cuerpo es el sobrante de realidades sin principio”

El sol nos adormecía con su esfera repleta de carne de los cielos
Lejanos los barcos de tiniebla resucitaban la voz lunar
El cuerpo se maravillaba con el símbolo de Dios posado en las rocas más antiguas.
Las del lecho de la punta del final del mundo
Y he grabado en mi mente
Cada susurro de la mañana
Cada nueva mirada que apunta al tenebroso lenguaje de la ebriedad
Y en tus pieles rebosantes de ansia la explosión de mi sangre con un pálpito de cruel desnudez me trae el recuerdo de este mar amado por ti
Viajera de un mundo extático
Colmado de vida … naciente a cada momento

***


HERMANA

Tú no conoces la tristeza
Tú pronuncias aire y la brisa del verano te susurra calmada en la espalda: vamos a soñar un poco

Dices el mar, y del incompleto cielo gotas tiernas de lluvia acarician tu cuello dispuesto a todas las voces de hombres

Tú no conoces la tristeza hermana,
sólo esa ruta de sangre que cada mañana es nueva para ti, y pura

Yo acá estoy bien, ni te preocupes. Me han amarrado los pies por eso no puedo visitarte

En cuanto me libere te llevaré rosas
de esas que tanto te gustan
sin olor y con perfil de mes ardiente
únicas en su especie delicada.


***


MERIDIANOS

todos tus meridianos son graves
los platos redimidos en plan de añoranza
sobre la mesa el banquete de perdones
la tristeza enorme
cada una de tus raras consecuencias son de una sordera indecible
ajena al tiempo

todos tus gestos parecen hurtos a la noche


seminales

y yo

cuando despierto de la nostalgia de tus risas

no digo nada

me arrecuesto
soy la vida
la palabra apenas dicha

***


KNUT

Y no diré que no le sirvo si no a la muerte
que es ella quien me detiene quien me arrastra
que es sólo ella quien controla mis latidos y mi forma suave de recostarme en la arena tan lasciva

A merced de ella edifico mi amor
y la tierna
constante manera de despertarnos en los días
con ella somos más tu y yo que nunca

Y que frescos sonreímos

Y cuán ardientes volvemos el tibio perfil a los vientos indomables



POÉTICA:

existe?, en este caso solo una fortuita separación de bienes.



BIO/BIBLIO:

Nacido en Lima en 1980, estudiante de filosofía de San Marcos. Trabajo en lo que debo y ya de grande me di cuenta que hay cosas que no tienen ni sombra.



MENCIONADO POR:

Katia De La Cruz



MENCIONA A:

Carlos Picón, Rafael Santander, Omar Caurino Salazar, Efrén Castillo

Martín Zúñiga

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