Pavel Ugarte






POEMAS:


Pendiente*
Mis padres se casaron cuando la brisa asomó
veintidós años después de la ruptura del hombre.
El nacimiento del ser. Regresaron con los árboles tristes.
Los postes de la ciudad visten carteles en los cuales
se han perdido animales. Muevo los ojos con celo.
Son improrrogables las cartas vespertinas.
El céfiro candente ke habita en el pecho.
Bokifresco, todavía aguardo.

(*) Inédito


Sie7e
En este último alegato de la noche
no se trata de la última palabra
de todos modos la ocultas tú
discurre se enerva sucumbe
en tu rostro impreciso,vivo
pero ausenteafable pero extraño
no se trata de palabras
no te hablo de recuerdos
pienso ke el sentido universal de amar
es aceptar jamás hubieron culpables.


Estrella Negra
No es ke no pueda reconocer en tu universal espina dorsal
esas estrellas negras ke llaman lunares
sucede ke el norte ha caído al fin
tu dirección a merced del vacío kiebra
no kiero calentar mis orejas con recursos fríos
cuando no hacemos nada en relación del otro al uno
más ke ducharnos por las mañanas
tocar nuestro calor corporal con húmedo descontento
sabernos entrampados en el tiempo mudo
destapando tragos con eco gitano. No kiero.
La palabra sideral afinada amor es un charco en la mirada
te habla
con la primera voz ke le conociste a este descalzo
caminando sobre la palma de tu mano
cabalgando en tu frente
nunca hubo nada más ke sentarse arcano alrededor tuyo
ver tus zapatos desparramados al pie de una cama
encajar
los botones de la vergüenza
para ya no volver a ekivocar los actos
colgando otra vez imágenes en la azotea donde ventilo tu carne
tu cabello recogido cayendo involuntariamente persigue este lapsus
abriendo aldabas me conocí de trapecista
respirando narcóticamente
eres tu kien chirría bajo la concavidad de estos pieses el pecado ke ensordece estas veredas
donde tus caderas han sido pintadas por manos pandilleras en las calles
les agradezco
a ellos, al aleteo de las palomas
al resakeado poema surcando otra vez lo indefinible de los rostros.
Se deslizan acuarelas por entre las manos del destino te pertenece el pan de mi hambre y una
veintena de cosas TUYAS ke conozco, pero ahora son prohibidas.


La Pampa de la Luna
Akí
el campesino abre la tierra
y no tiene más ke dejarse tragar por ella
akí el dinero
hace parir elefantes blancos
ke ocultan tras las orejas
andrajosos retazos de vida
Akí
el tiempo a los árboles los encontró de pie
ahora
se yerguen de miedo
pensando
ke hace no mucho tiempo
cuando las aves eran jóvenes
y el hombre apenas retoñaba
la luz del sol no dejaba sombras
en las cuales se hiciese daño
Akí
las montañas son penetradas por los ríos
y el viento es un amanteke se echa a nuestro lado
pleno de ser…aún así
el cielo asiste empañado en tristeza
exánime
postrado,
el hombre
su ser preferido
esta muriendo
y el cielo
ke verdaderamente todo lo veo
dia el metal de la tierra
odia la sangre negra ke mana el subsuelo
odia a la tierra a pesar de ke es su hermana
odia pero no se da por vencida
lloray con sus aguas anacrónicas
azules
anárkikas
violentará nuestro suelo
humedecerá nuestros corazonesy germinará el nuevo hombre.
El cielo
es el reflejo de la esperanzay yo su alegre testigo…


La Otra Ópera
Rocío de cerveza acaece en un insembrable jardín
nos vamos como el humo de una casa en incendio
como migas de pan cayendo de nuestros labios
sucumbimos a contraluz de los postes estrellas atadas a la tierra, pestañeantes
Perdido lo último, otorga otro principio
uno no es el mismo cuando vuela huyendo el altazor*
es la ingrávida vehemencia de los dedos retóricoses la inhabitable soledad confesora
el arrebato de una mujer ke se lleva los abrazos el trágico trajín de aceptar lo inevitable…“es difícil confesarlo, pero se aprende”
dice un amigo allá a lo lejos donde nunca nos conocimos.
Como en toda ópera irracionallamentamos el ardor de las costras dibujadas en las rodillas
volteamos la página literalmente
dejando sobrevivir al edificio de carne y hueso ke somos
o en todo caso no kisimos ser.


d2s
Es el arrebato en la otra ópera
son las piernas ke carecen de color ante las manos
nunca brilla para todos
desnudos
cuando se desteje el cielo cubriendo nuestro corpus
cabemos entre el bien y la distancia
No lo niego, habito un feliz osario
sofoké contra el pecho un dime y veinticuatro diretes
sembré raíces en el cuerpo de una mujer ke amó a un hombre casado
a su vez la amé, la teñí de azul
escribí curvilíneas formas que ahora contemplan pena cubren otros trajes algo más ke el continum pulso demuestro existir a pesar de los libros
la marcada condena de nuestra viuda madre
el miedo de ya no poder
o de seguir por seguir
y no ser capaz de otorgarles sonrisas a nuestros niños
a kienes antes de nacer ya les debemos otra historia.
(*)Nota: “Altazor” – poemario de Vicente Huidobro


Animal Urbano
La mañana aguardiente
a la hora de un testigo
a pesar de ke el sol mendiga luz
la calles se incendian
atraviesa una línea blanca mis pupilas
y mañana olvidaré esto
como olvide ke anoche estuve sobre el tejado
Fue una noche larga
huimos de los rallas
balanceamos los pasos
hacia gradas descendentes ke nos llevaron al cielo
la noche es una bestia
nos obliga a cogerle el pelambre
para dejarnos llevar por ella
al final,
parecemos un trapo tirado
en lo alto sobre un ramaje
parece una bandera
levanta un himno ke exhala alcohol
Es akí ke esta bala perdida
atraviesa el viento de fuego
un poeta grita a la enormidad
todo se va a la mierda por ke no importa nada mas ke nosotros
así es el animal urbano, arremete dentro nuestro
así son las mujeres ke pululan los sentidos
pero nunca están cuando deben estar
así son estos postes ke parecen árboles
en medio de un páramo de concreto
donde mas tarde convergerán nuestros ríos
Ningún camino esta dicho
pues estas serpenteantes veredas
irán de vuelta al mínimo descuido
abrirán pórticos
otorgarán eco sonoro
a nuestras pastosas voces
cobijarán nuestros próximos sueños
lamentarán las recientes angustias
y le cerrarán la puerta a esta ciudad
ke odia a sus hijos
por ke su partida de nacimiento
no esta impresa en papel dólar
Por eso somos fuertes
por ser dueños de nosotros mismos
de cada canto dorado ke nos recibe al unísono
cada mañana
cada muerte
cada ebria soledad
Amaneció
las calles se abren como en una artesanal pintura
los perros
dejaron de ladrar su amor por los extraños
la criatura descansa su ritmo en una pendiente mirada
los cofrades despedirán sus manos
hasta la siguiente noche
en la ke este devuelta
el nubeformeanimal urbano a gritar su kimera marginal…



BIO/BIBLIO:

La Convención 1985.Estudiante de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSAAC.Publicaciones, Amor azul y ocho romances finales (Jamás Kallados Ediciones - 2006) y numerosos Plakettes independientes de posición contestataria y compromiso social. Tiene en imprenta “Animal Urbano y La Otra Ópera”, parte de sus textos recientes se encuentran en: www.cuscotravelguide.com/pavelugarte/



MENCIONADO POR:
Ana María Milla

Martín Zúñiga

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