Alejandro Romualdo




Alejandro Romualdo


POEMAS:


EL CUERPO QUE TÚ ILUMINAS

Porque eres como el sol de los ciegos, Poesía,
profunda y terrible luz que adoro diariamente.
Mis ojos se queman como los ojos de las estatuas
mi corazón padece como una vaso de vino un armario.

Tú eres un puente de agonía, un mar animado
de agua viva y palpitante. Tú te alzas y brillas:
yo giro alrededor de ti; alta y pura te miro
como los perros a la luna, como un semáforo para morir.

¡Oh Poesía incesante, mi buitre cotidiano,
me tocó servirte en el reparto de sufrimientos:
como un niño exploraba las tierras pálidas del sol.

¡Oh Poderosa! Yo soy para ti uno de los miembros
de esta numerosa familia sideral
compuesta de padres e hijos milenarios.
Yo soy para ti la noche: Tú me enciendes,
ardo en el vientre universal,
rabio con las olas y las nubes,
escribo al girasol que me ama diariamente deslumbrado.

Yo te devuelvo, amor mío, como un espejo desierto
en cuyas entrañas están las cenizas de donde Tú renaces.
Yo te devuelvo amor, mi vientre se renueva sin cesar.
Tú te ocultas y muerdes, entonces, como una ola gloriosa, llena de dulzura y vigor.

¡Oh Poesía, mi rayo divino y cruel, clava tu pico,
devora el fuego que me abate, apaga esta zarza inmortal!

He aquí mi cuerpo, roído por las estrellas,
pálido y silencioso como un dios que ha cesado
y que Tú arrastras, borrándolo, como el mar o la muerte.

(De El cuerpo que tú iluminas)


SI ME QUITARAN TOTALMENTE TODO

Si me quitaran totalmente todo
si, por ejemplo, me quitaran el saludo
de los pájaros, o los buenos días
del sol sobre la tierra,
me quedaría
aún
una palabra. Aún me quedaría una palabra
donde apoyar la voz.

Si me quitaran las palabras,
o la lengua,
hablaría con el corazón
en la mano,
o con las manos en el corazón.

Si me quitaran una pierna
bailaría en un pie.
Si me quitaran un ojo
lloraría en un ojo.
Si me quitaran un brazo
me quedaría el otro,
para saludar a mis hermanos,
para sembrar los surcos de la tierra,
para escribir todas las playas del mundo, con tu nombre, amor mío.

(De Edición extraordinaria)


CANTO CORAL A TÚPAC AMARU, QUE ES LA LIBERTAD

Yo ya no tengo paciencia para aguantar todo esto
Micaela Bastidas


Lo harán volar
con dinamita. En masa,
lo cargarán, lo arrastrarán. A golpes
le llenarán de pólvora la boca
Lo volarán:
_____________¡y no podrán matarlo!

Lo pondrán de cabeza. Arrancarán
sus deseos, sus dientes y sus gritos,
Lo patearán a toda furia. Luego
lo sangrarán
_____________¡y no podrán matarlo!

Coronarán con sangre su cabeza;
sus pómulos, con golpes. Y con clavos
sus costillas. Le harán morder el polvo
Lo golpearán:
_____________¡y no podrán matarlo!

Le sacarán los sueños y los ojos
Querrán descuartizarlo grito a grito.
Lo escupirán. Y a golpes de matanza
lo clavarán:
_____________¡y no podrán matarlo!

Lo podrán en el centro de la plaza,
boca arriba, mirando al infinito.
Le amarrarán los miembros. A la mala
tirarán:
_____________¡y no podrán matarlo!

Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.

Querrán descuartizarlo, triturarlo,
mancharlo, pisotearlo, desalmarlo.

Querrán volarlo y no podrán volarlo.
Querrán romperlo y no podrán romperlo.
Querrán matarlo y no podrán matarlo.

Al tercer día de los sufrimientos,
cuando se crea todo consumado,
gritando ¡libertad! sobre la tierra,
ha de volver.
_____________Y no podrán matarlo.

(De Edición Extraordinaria)



BIO/BIBLIO:

(Trujillo, 1926 - Lima, 2008)

Escritor, periodista, dibujante y poeta. Estudió literatura en la Universidad de San Marcos en 1946 y más tarde en la de Madrid en 1951. Colaborador de “La Crónica”, “Idea” y “Cultura Peruana” de Lima. Usó el seudónimo de “Xanno”, principalmente en sus caricaturas políticas. Premio Nacional de Poesía en 1949.

-La torre de los alucinados (1951)
-Poesía 1945-1954 (1954). Este volumen contiene los libros La torre de los alucinados, Cámara lenta, El cuerpo que tú iluminas, Mar de fondo, España elemental y Poesía concreta
-Edición extraordinaria (1958)
-Como Dios manda (1967)
-El movimiento y el sueño (1971)
-Cuarto mundo (1972)
-En la extensión de la palabra (1974)
-Poesía íntegra (1986) Reúne su obra poética
-Mapa del Paraíso (1998). Antología poética

La poesía comprometida de Alejandro Romualdo

Semblanza

En el primer libro de Alejandro Romualdo, La torre de los alucinados, aparte de la presencia de Eielson puede advertirse la de Rilke; sin embargo, ese texto ya era profundamente original y tiene como especial característica la reminiscencia de una infancia feliz; ese mundo invocado y embellecido por la palabra de Romualdo tiene connotaciones religiosas. El lenguaje utilizado es a ratos edulcorado, pero en ocasiones muestra ya esa tendencia a evidenciar la realidad que caracterizaría a su poesía posterior.Después, en contacto con algunos poetas españoles como Alonso, Aleixandre, Bousoño y especialmente Otero, la poesía de Romualdo se transforma y se torna materialista. En los años 50/52, la poesía de Romualdo se distinguirá todavía por una preocupación de orden religioso; la divinidad aparece hermanada con el hombre, y más aún, inventada por él. Después, en el poemario España elemental, el tema es el dolor por el sufrimiento del pueblo español.Formalmente, la poesía de Romualdo recurre al ritmo acezante a través de cesuras encabalgamientos sorpresivos; en ocasiones recurre a formas tradicionales como el soneto; en otros casos, dentro del soneto, realiza las operaciones mencionadas: encabalgamientos, cesuras, aliteraciones. El recurso formal más importante de Romualdo es lo que Bousoño llama la ruptura del sistema y es realizado más en el plano semántico que en el sintáctico. Toda esta primera fase de la poesía de Romualdo culmina con Cámara lenta (1950) y El cuerpo que tú iluminas (1951).Una segunda fase de la producción de Romualdo es la que se inicia con Edición extraordinaria (1958), donde el poeta recurre al lenguaje periodístico, de la frase hecha, impactante, directa. Algunos críticos escogieron los poemas menos logrados del libro para llamar la atención sobre cómo la poesía social peruana había caído en lo que llamaban "un callejón sin salida". No se percataban de que no es el procedimiento el que hay que mirar sino el logro del poema. Basta decir al lector de hoy que el "Canto coral a Túpac Amaru", tan celebrado, pertenece a este poemario. De otro lado, Romualdo, al utilizar técnicas periodísticas para escribir poemas, está haciendo lo mismo que en esos años empezaban a hacer Nicanor Parra en Chile y Ernesto Cardenal en Nicaragua.La poesía posterior de Romualdo recoge sus virtudes iniciales, pero está hecha con una mano de más experiencia y oficio, un buen ejemplo es el libro Cuarto mundo.Otro tipo de poesía que ha ido ganando el interés de Romualdo es la espacial, en la que ha conseguido hermosos logros. Así, este poeta considerado con justicia como el más representativo de la tendencia social, es decir, aristotélico, realista, comprometido, muestra sus coincidencias en las búsquedas con poetas finalmente tan diferentes como Sologuren y Eielson.

Por Marco Martos

Martín Zúñiga

1 comentario:

si dijo...

Poeta, Alejandro Romualdo

La muerte vive cada día merodeando
nuestros alrededores,
con sus pasos indiferentes
nos silencia después de agotar nuestro llanto.
Se desliza como sombra entre los pasillos de lo querido,
y la pena estruja los nobles corazones
los abre y destruye,
hasta agotar la fuerza de vida
en la última fibra de nuestro ser.
Una noticia, esas de último minuto
daban cuanta que hallaron muerto,
al poeta, don Alejandro Romualdo
perteneció a la generación del 50.
Vivía su soledad, la que les envuelve
acuna y adormece a todo poeta.
Mi alma se cierra en duelo
junto a mi gran admiración,
ahora le recitaras al mismo Túpac Amaru
el canto coral que le escribieras,
y seguramente a tu amada
le volverás a decir muy quedito.
“Si me quitaran”.
Reirá la muerte, creyéndose triunfante
acrecentará el llanto y nuestro dolor,
el olvido no pasará, tu voz se alzará fuerte.
y en todos los recuerdos, se oirá:
“Y no podrán matarlo”.

______________________________ Víctor Andrés Ugaz Bermejo.


(*) Sentido homenaje al gran y genial poeta, don Alejandro Romualdo; de un admirador y aprendiz.