POEMAS:
CINEMA CONTINUO
Te cuento que partió Paul Newman
ese muchacho de 83 años y ojos
impecablemente azules como la vena de
una catarata
aunque quizá tú sepas esto mejor que
nosotros
o hasta es posible que hayas acudido
a recibirlo ahora que podrás hablar con
él sobre sus filmes
El
golpe o El
color del dinero donde hizo de ese taciturno
y maduro jugador de billar
que le hablaba como un padre al joven
Tom Cruise
revelándole la vida en el gran prado
verde
de una mesa con cuatro bandas
tal y como tú hiciste con tantos otros
muchachos
en nuestra escuela de Barranco
donde quizá viste con ellos las
películas de Newman
o algunas vez contaste lo mucho que le
gustaban
las carreras de autos
o lo que sufrió viendo transcurrir la
guerra
desde las bases de Guam y Okinawa a
donde marchó
como un soldado americano en la Segunda Guerra.
Pregúntale si ahora se ríe porque alguna
vez
lo consideraron entre los 100 actores
más hermosos
de Hollywood
a él que prefería hacer obras de caridad
o pasear con Joanne Woodward su mujer
y madre de tres de sus hijos
más o menos felices como en el cine se
les ve
a las familias de la clase media
norteamericana.
Newman era un hombre bueno
que imagino es más importante que ser hermoso
por lo que veo que pronto serán amigos
y podrán vagar de noche por las
encendidas galaxias
confundiéndose con las otras estrellas
precisamente ustedes que en la tierra
también fueron
unos
astros.
No olvides avisarme cómo sabe el café
a tanta distancia de donde nos dejaste
y qué cosas son las que te está contando
Newman
con su marcado acento de judío-alemán de
Cleveland.
Escríbenos pronto Constantino
o por lo menos mándanos un mensaje desde
la nebulosa
donde ahora vives para siempre.
UN MARCADOR DE LIBROS
Para José Andrés, en el 91
En medio de un antiguo libro de poemas
con sus páginas desbaratadas por el
tiempo
donde ahora se asfixian pequeñas manchas
amarillas
ocultando las metáforas que un día
brillaron a la luz
de la mortal humedad de las tardes
limeñas
y donde siguen viviendo la sorpresa el
albur la melancolía
hallé el marcador de libros verde
que mi hijo de nueve años me fabricó
cuando aún estaba en la escuela.
Es el mismo muchacho que hoy tiene la
barbilla dura
el cuello macizo de los veteranos del
remo una enamorada
pero las mismas manos con las que cortó
y pegó
los fragmentos de ese universo verde.
Yo
que había perdido el marcador como se extravían
los viajes con destino incierto el
pasaporte las maletas
y hasta las habitaciones de hotel que
albergaron prestados
nuestros sueños
hoy le paso los dedos por encima y
recuerdo los tiempos idos
el candor de la infancia la escuela de
Barranco
el amado cuaderno escolar
y no puedo evitar que la niebla se pasee
por mi rostro
dejando unas lágrimas como las señales
de un barco a la deriva.
Este marcador de libros verde con la
fotografía del niño de nueve años
pegada con goma de estudiante en un
extremo
es como la película de 9 mm. donde se
cuenta
—cuadro a cuadro— el diario de toda una
vida.
Lo he hallado hoy precisamente cuando me
hacía falta
escribir un verso cuando me dolía la
espalda
cuando necesitaba recordar que un día
tuve un bello muchachito
que ahora me da la mano me alcanza los
papeles
y me sostiene para no sentir el dolor
del tiempo que no pasa en vano.
Miro la vieja fotografía en blanco y
negro
y recuerdo con ternura al antiguo
estudiante
que me toca el hombro y me dice: —Papá, ¿tan mal estás?
mientras me ve empuñar un bastón y
jadear
en busca de una pizca de aire limpio.
Él siempre estará allí
para levantarme de la cama en desorden
para apuntalar este planeta que cada vez
se me mueve más
a fin de poder incorporarme y puro y con
los músculos tonificados
vencer otra vez a la muerte.
ESTRELLAS DISIDENTES
Mira las cosas que me toca contarte:
murió Michael Jackson y un poco
de su triste luz se ensució en su reino
de Neverland.
El pobre muchacho al que su padre apaleaba
con una vara de madera
ya no es el monstruo de circo
que corrompía las portadas de los diarios
sino un faro solitario de inerte resplandor
en una carretera vacía.
Mira las cosas que tengo que contarte:
falleció Farrah Fawcett
y sus enormes ojos rodaron por última vez
bajo la mesa de un tahúr
ahuecando el paño verde
con la quemadura de un cigarrillo encendido
y manchado de carmín.
Mira lo que debo contarte:
un futbolista ha sido vendido
en millones de euros y un estadio lleno
lo aplaude como a un astronauta glorioso.
Una flor de cristal se ha estrellado
contra un pentagrama
haciendo temblar las cinco líneas de su escala
como alambres de luz donde un pájaro modula
la canción más atroz del planeta.
El sol ha vuelto a salir
cuando en la bolsa de NY se derrumbaban
las grandes fortunas de los nuevos fracasados
una mariposa se ha puesto un vestido de hierro
alguien canta un bolero enalteciendo
un horrendo asesinato
un cirio ilumina el último confín del mundo
sin embargo nada se ve sino en el instante letal
de un breve parpadeo.
Mira lo que me toca contarte:
se ha marchado para siempre Cecilia
no sabía cómo decírtelo
se fue agitando su cabellera sobre el mar
aunque me han dicho que sonreía
en ese fatal momento
pero todos hemos llorado
todos estamos desconsolados.
Por favor abrígala
era tu hermana
y creo que se fue solo por verte otra vez
recíbela en ese jardín donde las galaxias colisionan
con suma facilidad y belleza
y ayúdala a que se transforme en un ingrávido cuerpo
celeste
para así poder verla también
desde aquí abajo
hasta que el universo vuelva a estallar.
PRIMAVERA
Tras un lánguido invierno el sol asoma
por los tejados planos y uno siempre se
pregunta
si tamaño prodigio se puede volver a
repetir
año tras año
mientras el tiempo y el olvido hacen su inapelable
trabajo.
El sol asoma y no queda sino sonreír
como un tonto al cielo
agradeciendo esas hebras de calor
y estas inconstantes ganas de dar un
paseo por la calle
sin otro propósito que perder el tiempo.
Creo que a ti también te hubiese gustado
dar esta caminata
mirando el mar pulido bajo el malecón de
Barranco
cuando la bahía pierde sus últimas
brumas
y los pescadores se agitan en sus barcas
a lo lejos
como tenues corvinas de hojalata.
Demos un paseo Constantino
vamos
salgamos a dar el último paseo.
De: Quise decir adiós.
POÉTICA:
LA POESÍA, DURO OFICIO
Han existido poetas locos (Verlaine), alcohólicos (Dylan Thomas), atormentados (Baudelaire), excéntricos (Ginsberg), místicos (Blake), suicidas (Pavese), bribones (Villon), aventureros (Rimbaud), pero también médicos (William Carlos Williams), diplomáticos (Saint John-Perse) y hasta matemáticos (Parra). Pero la cuota no alcanza. El poeta permanecerá en la memoria popular como alguien carente de equilibrio y muy frágil, cuya creatividad depende de si los ángeles (celestes o virtuales) les insuflan su celeste soplo o no.
Pero hay algo común a todos: los poetas tenemos una sensibilidad de cable pelado y sufrimos por cualquier razón baladí. Nos atornillamos a los libros, leyéndolos —aunque eso también es patrimonio de otras personas que cumplen su gozoso y pacífico papel de simples lectores—, por escapar de la realidad. Lo demás es constancia, cierto cultivo del gusto y una compleja e inexplicable actividad de nuestras neuronas que, en vez de activarse cuando necesitamos reparar un enchufe, actúan en tumulto cuando queremos decir algo. No hay otra magia detrás de escribir poesía. Es trabajo.
Aunque otros fantasmas nos acosan: la poesía carece de utilidad concreta. Por ello la mayoría de los poetas han muerto sepultados por la miseria. Uno de los pocos que hizo dinero con su oficio fue Pablo Neruda, que era un poeta romántico compulsivo. Los demás estamos obligados a trabajar en oficios modestos, y a veces latosos, si queremos sobrevivir, como cualquier otra persona, ni más ni menos.
Que algunos se exhiban en bares, derrumbándose, o pronuncien penosos gargarismos para atraer la atención de alguna muchacha, es cosa de cada quien, no del gremio. Los demás no tenemos por qué cargar con la culpa de parecer medio idiotas o completos impertinentes. Pero en lo que sí todos estamos igualados es, repito, en lo absolutamente inservible de nuestro oficio. Que algunos quieran creer que la poesía es el mantra que atrae la belleza es cosa que nos desconcierta. Poetas como Baudelaire o el Conde de Lautremont no estarían de acuerdo con tal opinión.
La verdad es otra. Los poetas vivimos para compartir nuestras miserias, nuestras alegrías o nuestros amoríos —infructuosos la mayor parte de las veces— con todos esos desconocidos que pasan a ser nuestros lectores. No tenemos inhibición alguna, ni escrúpulos, ni vergüenza. Cuando otros ocultan su mundo interior, los poetas hacemos una feria con ello. Tenemos el descaro de creer que lo que nos pasa es patrimonio de la humanidad.
Por estas razones vivimos rogando que lo que escribimos y publicamos con metódica desfachatez tenga alguna gracia, que interprete en algún modo lo que les pasa a los demás, que sirva como un espejo para las cavilaciones de quienes no escriben, al punto que puedan decir, en un rapto de insensatez, “eso también me pasa a mí”. Eso es todo.
Después de haber sido separados por siglos del común de la humanidad, como si de seres angélicos o demoníacos se tratase, en el fondo buscamos aproximarnos a todos y cada uno de los hombres.
Damas y caballeros, somos igual que ustedes. Por eso, la siguiente vez, no nos miren con tanta piedad. Duele, se los aseguro, y quema como la colilla viva de un cigarrillo.
BIO/BIBLIO:
Enrique Sánchez Hernani es un poeta, escritor y periodista peruano que al momento lleva publicados siete libros de poemas. Sus libros publicados son los siguientes:
·
Por la bocacalle de la locura (Lima, 1978.
Ediciones La Sagrada Familia). Poesía.
·
Violencia de sol (Lima, 1980.
Ediciones Ruray). Poesía.
·
Banda del sur (Lima, 1985.
Ediciones Los Reyes Rojos). Poesía.
·
Altagracia (Lima,
1989. Ediciones de los Lunes). Poesía.
·
Pena capital (Lima,
1995. Ediciones Jaime Campodónico). Poesía.
·
Música para ciegos (Lima, 2001. Ediciones El
Santo Oficio). Poesía.
·
Vinilo, 42 poemas del rock’n roll (Lima, 2006. Fauno
Ediciones). Poesía.
·
Quise decir adiós (Lima,
2011. Fondo Editorial Cultura Peruana). Poesía
Su producción ha sido recogida en más
de una veintena de antologías nacionales e internacionales, siendo las últimas
Poesía en rock. Una historia oral Perú 1966-1991 de Carlos Torres Rotondo y José Carlos
Irigoyen, Ediciones Altazor, Lima (2010); Me
gustas tú. Adolescentes en la poesía peruana, de Jorge Eslava y Eduardo
Chirinos, Punto de lectura, Lima (2011);
Festivas formas, Poesía peruana contemporánea,
Editorial de la
Universidad de Antioquia (Colombia); Antología de la poesía
peruana, Fuego abierto, de Carmen Ollé, Editorial LOM (Santiago de Chile,
2008); y Poesía viva del Perú. Antología de la poesía
peruana contemporánea,
Universidad de Guadalajara, México (con motivo de la Feria Internacional
del Libro de Guadalajara) (2005).
Además ha
publicado textos en revistas especializadas del Perú, Colombia, Argentina,
México, Chile, Venezuela, Ecuador, Chile y Estados Unidos. En marzo de 2007 la
revista Hofstra Hispanic Review, revista de literaturas y culturas hispánicas
de la Universidad
de Hofstra (Nueva York) publicó parte de un libro inédito suyo de poesía.
Ha dado
recitales públicos de su poesía en el Perú, Colombia y México, y ha asistido a
varios congresos literarios en su país y en el extranjero.
A fines de la
década del 70 fundó el grupo literario La Sagrada Familia junto a Edgar
O’Hara, Róger Santiváñez, Guillermo Niño de Guzmán, Luís Alberto Castillo,
Carlos López Degregori, Dalmacia Ruiz Rosas, Óscar Malca, Juan Luís Dammert,
entre otros poetas y escritores. LSF publicó revistas, libros y sostuvo una
intensa actividad literaria.
Desde hace
más de 25 años trabaja como periodista en medios escritos. Actualmente escribe
para El Dominical y la revista Somos del diario El Comercio. Estudió Sociología
y Literatura en la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Lima). Nació en
Lima en 1953.
MENCIONA A:
Tulio Mora, Carlos López Degregori, Róger Santiváñez, Tatiana Berger, Luis La Hoz, Diego Otero, Pedro Escribano, Marcela Robles, Mariela Dreyfus, Rocío Silva Santistevan, José Rosas Ribeyro, Patrick Rosas Ribeyro, Elqui Burgos, Armando Arteaga, Julio Heredia, Renato Cisneros

4 comentarios:
Buen post, he leido. Los poetas somos Angeles terrenales locos y divinos y nuestras musa es la poesía reina de los poetas en nuestros versos esta nuestro sentir de alma universal.
Un abrazo fraternal de MA de una poeta y bohemia andaluza.
¡Vaya! ¡Qué lástima! ¿Ya no hay posts nuevos en este blog? ¡Vamos! ¡Ánimo!
¡Ansío leer más!
Muy profundo y sobre todo con mucha fuerza. Me sumo a Hexa... Por favor continúen publicando nuevos artículos
un placer conocer tu obra..
saludos
Roberto
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