POEMAS:
Retrato de familias
Cada persona tiene una familia particular
Con una madre, un padre, a veces hermanos
Otros con hijos, una o varias mujeres u hombres, el amante furtivo…
O a veces un solo miembro, triste, que te mira y te sonríe
Cuando te levantas con los pelos revueltos.
Hay muchos tipos de familias, grandes, pequeñas,
Aquellas con los hijos ya crecidos que luego traen nietos y así sucesivamente.
Hay familias donde los hermanos todavía se abrazan cada fin de semana
Viendo fútbol y disfrutando una comida.
En algunas casas, el padre es un leño antiguo que permite el calor
Y, alrededor, observan las sombras chinescas que despide la fantasía
de un cuento para niños.
Hay hogares que huelen bien
y otros mal:
Guarecidos en la sombra, las personas temen como ratas
E ingieren un feo alcohol para prender los labios y dejar chispas
Etéreas sobre las losas del hospital.
(Yo conozco esos hogares herrumbrosos, con los pasos a tientas
Los ojos oscuros, las paredes llenas de moho y algún
Viejo vals matizado de gritos)
Los niños temen, las madres muestran sus estigmas por ser
Las últimas madres y los padres hacen rodar sus ojos como
Canicas gastadas.
No se habla del mar, menos del verano o las vacaciones.
Simplemente, cuando llega enero sudan más y bailan
Una ronda somnolienta levantando el polvo de sus muertos.
Y en julio despiertan las manos grises y la ventisca,
Comen más pan para protegerse del frío y dejan que
Sus pieles se curtan con la sal húmeda de Lima.
Yo los he visto andar con la sonrisa corriendo y el paso lento
Como si el corazón les pesase, pidiendo monedas a los pájaros, ¡pobres!
Sin embargo, son una familia
Una familia aunque sea.
Pero los desposeídos se las arreglan para bregar en la soledad, esos
Verdaderos parias que compraron un apellido en el mercado negro
E hicieron un gato con el barro de los aguaceros
para calentarse los ijares en los inviernos más duros.
Entonces la piel se desgasta y el gato deja de decir “miau”
Las noches vienen disfrazadas de ancianas con una roja manzana
Que apenas es un bocado para el ratón.
La lluvia suena más fuerte sobre las calaminas de esas casas
Y la humedad se pega como una sombra y desarma los sueños
Cuando se quiere soñar.
Hay muchos tipos de familias, ya se ha visto.
Olas
Para ti soy marinero, barco y guía
Que juega al juego de las olas y al crepúsculo salobre
Que te corona con sargazos ignotos y prende tu pelo
Con caballitos de mar
Que viaja con la brújula del deseo solo por el impulso del que
Busca un monstruo
O el olor candente de las marismas
Cuando la última luz se posa en el agua
Como tu nombre se estanca en mis oídos
Hurgando el fondo de peces luminoso en la corriente
Temprana del amante océano
Aquel que provee a las gaviotas lánguido vuelo
De pulso que quiere escapar de su margen
Y ser todo de este amante
Tan alto y vasto más que el ojo de la luna
Tan alto y vasto más que el monte Everest
Tan alto y vasto que este tu marinero
Barco y guía
Que juega al juego de las olas y al crepúsculo salobre
Se regocija con el ir y venir de las olas que traen
Retazos de tiempo, pelos e historias de naufragios,
Antiguas civilizaciones con sus columnas fálicas,
Gritos de ahogados y una Venecia olvidada entre
Peces leones en plena cópula
Entre el agua espermosa y el reflejo de luna caliente
El hermoso morir con canto de ballenas
Entre las bambalinas de hieráticas medusas
Que pugnan el bocado y el fuego
Este tu pequeño ser del universo se pierde para buscarte
Pero el mar es mundo, cielo
Y amor
Que consume
Nada son las pequeñas redes que aviento para regalarte
Con estrellitas y caracoles
Mi fuerza se pierde en el primer latido de la noche,
Este amante fogoso
Que destrona mi reino y se lleva
Mi corazón
Al precipicio
Donde solo habita el calamar gigante
En su lucha perenne con el cachalote
Nada es mi mirada frente al agua que derriba montañas
Agua totalitaria y autócrata
Arrastrándome entre su séquito de malaguas
No puedo revelarme ante esta fuerza que penetra casas
Quiebra cuerpos y construye islas
Pero aun así, en medio del ojo tormentoso
Soy marinero, barco y guía
Que juega al juego de las olas y al crepúsculo salobre
Para coronarte con sargazos ignotos
Porque, tal vez, un solo segundo
Alejes a este amante único
Que consume
Y vuelve y va y vuelve
Con su cuerpo fogoso
Destronando
Mi margen de hombre
Que ama
Con corazón de naúfrago
A tu isla de dunas extremadas.
Mono agramático
Arrugo el papel del poema
Para amarte,
Me como las letras tontas
como un perro lame una sopa de letras
Siento cómo destruyen mis tripas
cómo la palabra “amor” especialmente
es indigerible e incagable.
Para amarte,
Me presento desnudo y mudo
Cojudo
Analfabeto y anárquico con las caricias.
Mami, me gustan los animales
Una jirafa corre por la avenida Abancay
Ahuyentando a los tordos mientras Mr. Elefante bebe una cerveza en la esquina de “La mala muerte”.
Las migraciones de flamencos llegan empujados por el smok
para buscar parejas fáciles
En esquinas rosas
Y tener huevos vigorosos.
Todos temen a las marabundas que llegan en los días aciagos
E incluso el formidable burócrata en su fortín ministerial
Se esconde entre sus papeles cuando las marabundas
Tocan su puerta para desfalcar las oficinas públicas.
Se dice que la ballena azul toma baños de sol en el parque Universitario.
Se dice que los tiburones rondan su jugosa carne
Y que los niños juegan a patear la pelota
Contra su lomo.
La procesión hierve en la resolana, la Virgen Impoluta del Ruido
Sonríe
Mientras los lobos brillan los ojos
Mirando de reojo
Las piernas
Turgentes.
Todos la tocan: los buitres zalameros le regalan
Flores de carne
Y las hienas cantan y ríen
Los monos le regalan con agua de coco y
El vicioso zorro perfuma con orines su dulce lecho.
Ella arroja escarabajos escarlatas y verdes chirriantes del Amazonas
Que los míseros gorriones recogen exaltados de las veredas.
El oso hormiguero la lame penosamente
Para tener sus labios siempre húmedos
Y , así, ella ulula, suspira y bota ayes
Que estremecen
A los más pérfidos.
La procesión se sucede oleosa, los animales circundan
El anda, la virgen llora, canta y baila
Sobre la Lima cuerosa
Donde las pistas son como acequias donde se echan cartas
De amores efímeros,
Como aquella en que el camello confiesa su verdadero amor
Al Salmón
O aquella que habla de la leona lujuriosa
Entre cuyas garras un venado descubrió el masoquismo y la muerte.
Mañana todo se esfumará
Y solo quedarán los gorriones ateridos en el asfalto
Como mínimas gárgolas
Enamoradas de los viandantes.
POÉTICA:
El poeta no es un incomprendido por la sociedad, sino el poeta no comprende a la sociedad y escribe telarañas hasta la saciedad. La poesía debe ser sencilla y compartida, como un desayuno, y vital como un desayuno. Por eso, se debe escribir antes de comer, cuando el cuerpo está deseante y vacío. Los jugos estomacales renuevan la conciencia para que repartas el pan nuestro de cada día.
BIO/BIBLIO:
Huancayo, 1977. Es bachiller de literatura de la PUCP y ha realizado estudios de maestría en Antropología en la UNMSM. Actualmente trabaja en la docencia en la PUCP y en la UPC Tiene un poemario publicado: “Puemas del pueta Juan Pérez y otros poimas” con el cual ganó los Juegos Florales Interuniversitarios 2001 de la Universidad de Lima.
MENCIONADO POR:
Sara Maricruz, Ericka Koehler
MENCIONA A:
Florentino Díaz Ahumada
1 comentario:
Porque a veces parte del sentir es quebrar el encanto de lo tangible y parte de ello surge en mi con tus poemas Vladimir:
No trato de encontrar la sangre de mis venas porque el colapso del viento seca mis lágrimas...que crispan en el amanecer. Y traer desgarrada la piel que quiebra mi encanto y el sabor de la piel cae lentamente sobre el palpitar de las olas.
Tus poemas, como siempre tocando la sensibilidad, desgarrando lo etereo de la rutina. Espero seguir leyendo más poemas tuyos.
Katty
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