POEMAS:
Edipo is dead
Voy a despedazar a mi Madre,
a introducirla delicadamente en mi vientre;
para estar nueve meses sin ella
y, sin embargo, llevarla conmigo a todas partes
hasta depositarla dolorosamente en el plano
Y depravar el círculo:
La madre ahora es hija
y el hijo ahora es madre.
***
El viejo sonido de los Mirlos
Santiago del Cusco:
Cumbia tristeza y un borracho llorando frente al cementerio.
¿Puedes creerlo? Comer vale menos que matar al gusano.
Sí, tengo un gusano bailando aquí dentro.
Dios lo llama dolor;
Dolor es el premio de consuelo.
Lo he perdido todo
menos el dolor de dientes que no me deja pensar.
¿Pensar en qué? ¿En quién?
¿Acaso no ven al buitre?
Lleva siguiéndome cuatro días
mañana caigo mañana
caigo entre vendedores ambulantes, ropa usada,
pandilleros peleando por una hembra.
Marianita tiene un culo demiúrgico,
santo cielo cultivado en la tierra.
Nalguitas listas para rebanar,
cuerpito poema revolucionario cuerpito de selva
lastima que estoy tan borracho como para reconocerte en el baratillo,
y golpear a los pirañas que te manoseen mientras pasas
ayudando a tu padre que busca un martillo
para clavarte a su casa
para prohibirte salir a mi sexo, bailar aquí dentro
junto al gusano que me ahorca,
cumbia gusano
buitre gusano
cuatro días gusanos
mañana caigo mañana
caigo en manos de tu padre por hacerte el amor en el baño del colegio,
por meterte el dedo todas las noches
mientras esperamos que la Metalera nos llame para chuparnos unas cañas
frente al hospital de los pobres (dónde me sacaran la muela) o
frente al cementerio de los vivos (dónde me extirparán por fin al gusano).
Ahora lloro porque estoy solo y el buitre me ha sacado los ojos.
Ahora lloro porque veo todo como realmente es:
negro negro negro negro negro
negro negro negro negro negro
negro negro negro negro negro
negro negro negro negro negro
Nadie me habló de esto. Nadie me advirtió que podía ser gusano
en el estómago del mundo,
si sólo hallara esa tumba, esa paz de la que hablan los suicidas
no tendría que escapar más y más, cada vez más lejos,
con mi cumbia, mi tristeza, mi buitre
en el espejo interno un gusano agoniza
he quedado solo, al fin solo, llorando frente al cementerio.
***
Super Nova
I
Yo era una pequeña estrella de rock
brillando perdida bailando perdida viviendo perdida
en subterráneos sin cielos.
Ni un miserable escenario donde poder brillar
donde poder bailar
donde el poder / sea mío.
II
Es triste y lo sé.
Hoy amanecimos todos borrachos.
Hacía meses que no veía al Sol
porque el único Sol que reconozco está en los
semáforos tiritando de frío.
Ámbar catatónico.
El Caos y el Taxi que te lanzan recto
al recto de una lluvia embarazada
Miedo la muerte es el freno
Miedo la muerte es la madre
Miedo la muerte es el rock
III
La quinceañera aún retoza sobre mi pecho
pero nunca lo hará sobre mi alma.
“Eso no existe” me dijo después de fumarse medio cacho.
“¿Qué?” respondí como si quisiera escucharla
“El alma, no existe”
¿Por qué no se va?
¿No tiene padres?
¿Qué quiere?
¿Amor?
Eso, no existe.
IV
La gente sabe tu nombre hasta que tú sabes demasiado
es cuando caes, cuando comes de tu propia farsa
y el disfraz se hace pijama
y el pijama es la desnudez que te ofrecen los espejos
¿brillaré bailaré?
Cuando una estrella muere, nadie se entera.
¡Maldita Luz!
***
A Mía no le gustan los títulos
A Mía le da asco su cuerpo.
A Mía le interesan los árboles.
Sus escuetos y largos troncos
delgados, delgados
como la muerte encapuchada
de los dibujos animados.
Amiga televisión, tardes secas en el armario.
A Mía le han dicho: “todo lo que tocas se pudre”
y “por más que te masturbes
no te enamorarás del espejo”;
Y es tan triste verla morder la almohada
deseando despertar detrás de la cortina
en el mundo libre
en el mundo sarpullido de bosques,
de erotómanos y erotómanas.
Sin embargo, el viento flamea fuerte la cortina,
tan fuerte. Se la lleva lejos.
¿Cómo llegar ahí si ya no hay cortina?
Mía entiende, pero le importa un bledo.
Mía sabe que todo lo que toca se hace oro
o se pudre
pero nada queda igual.
“Bulliciosas locuras siembran esas raras pastillas
que el doctor recetó a Mamá;
De esos doctores que se ganan algún sencillo vendiendo recetas a los pastrulos
¡y que quede claro que mamá no es ninguna pastrula!
Y que quede claro que yo pertenezco a otro cielo;
a otra física y a otra química.
Nunca es tarde para emigrar al rincón más oscuro del Multiverso”.
POÉTICA:
Creo que hay mucho de la efervescencia adolescente. Una sexuada obsesión femenina, la sombra imperfecta del negro. Es poesía extrovertida. Es poesía escatológica. ¿Es poesía?
Subjetividades, humanas subjetividades.
BIO/BIBLIO:
Nací en la primavera del 88. Once años en el mismo colegio de Curas y enfermedades. Me cogieron con pornografía un par de veces. Intenté suicidarme. En cuarto de secundaria llegó Rafo Raez al Cusco; hizo dos conciertos. Sólo fui a uno, al más barato. No tenía ni idea de lo que encontraría en ese concierto: Puro desconcierto, pogo, alcohol, supuse que eso es punk.
Leí Rayuela dos veces, y me gustaría leerla otra vez pero mi perro destrozó mi ejemplar.
Oh! Son tan diminutas las causas y tan inmensos los efectos.
Ahora estudio Historia en LA UNSACC aunque preferiría estar en la UNSA (adivinen en qué). Amo a una Nínfula, soy detestable (cuando me emborracho), tengo el ego de un ignorante, principios de gastritis, The Velvet Underground, Sonic Youth, Blur, Kerouac, Cortazar. Me han dicho muchas veces hijo de p*ta, pero mamá es profesora.
¿Queréis saber más?
MENCIONADO POR:
Braddy Romero, Ángela Ramos, Jorge Alejandro Vargas Prado, Giuliana Gutiérrez, Luis Gandhi Rojas Arias
MENCIONA A:
Lena Orduña, Cristian Astigueta, Marko Punk, Jani Amar
2 comentarios:
te leo te leo y te leo solo por encontrar a tu ninfula en tus palabras, pero no entiendo tu lenguaje; y me consuelo (o me torturo) agazapandome detras de la sombra, recordando como llegué tarde a una cita que nunca hubo y a la que tu asistes cada que ves su mirada...
Ella por cierto, me parece más sublime de lo que podrían llegar a ser las palabras en su maxima aspiración poetica, o más aun que las ninfulas o las anemonas, o todavóa más que la vastedad iridiscente que uno contempla anonadado desde este pequeño planeta.
te leo te leo y te leo solo por encontrar a tu ninfula en tus palabras, pero no entiendo tu lenguaje; y me consuelo (o me torturo) agazapandome detras de la sombra, recordando como llegué tarde a una cita que nunca hubo y a la que tu asistes cada que ves su mirada...
Ella por cierto, me parece más sublime de lo que podrían llegar a ser las palabras en su maxima aspiración poetica, o más aun que las ninfulas o las anemonas, o todavóa más que la vastedad iridiscente que uno contempla anonadado desde este pequeño planeta.
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