Luzgardo Medina Egoavil





POEMAS:

 
Hazme el amor como en los tiempos que había más luz

Los muertos ya nunca más contemplarán 

ni la belleza de una playa desierta 

ni el mortífero color de la pobreza 

ni el relámpago que hace arder los linderos 

por eso libertino amante mío sigue recorriendo 

mis entrañas de Este a Oeste sigue penetrándome 

puntual y alevoso y muéstrame tu mundo oriental 

hazme el amor como en los tiempos que había más luz 

miénteme como se miente a un herido de guerra 

deja que mi sexo y tu sexo se honren con amplitud

Los muertos y únicamente los muertos 

tienen acceso a la melancolía de los pájaros 

cuando dejan de volar sobre los huertos de medianoche 

los muertos pueden hablar cualquier idioma 

o pueden escribir con la misma caligrafía 

o se ríen de quienes creen tener otro panorama del país 

por eso mi esquivo y noble amante mi leal y feroz amante 

entrégame el verso más caliente y no te detengas 

jadea como un granjero suda como un caballo profético 

no tengas piedad ni te consternes y déjame resucitar

Los muertos imaginan un mundo también limitado 

pero lo vivos que nos reclamamos estar vivos 

sigamos entregándonos a la suerte de las cosas 

al deleite y a la plasticidad del amor sin reserva 

hasta que el clímax nos sepulte con su mercancía.






¿POR QUÉ TRAES ESAS FLORES SI ES OTOÑO?

 

Si me amas es preferible que me lo digas

o no lo digas de manera impúdica

delante de quienes juran por Dios ser ateos

Si me amas quédate quieto en tu rama de manzano

no te muevas y aprende a ser una isla

en donde necesitan vivir hasta con la muerte

Si me amas ilógico amante seductor amante

repudiable amante otoñal e inmenso amante

bésame dentro de ti con tu instinto de pájaro

estruja en mí todo lo que haya que estrujar

lame mi empolvada luz y aprende a recorrer

mis caderas de par en par sin ningún aviso

Por mi ventana veo pasar al último otoño con

su lampara sollozante y su camisa sin botonos

y por esta época las flores son los que más detesto

TE PARECES A LOS VIEJOS INVENTOS

Mi demonio amante sacude de una vez tu cabellera

húndete en mí por completo del modo más fecundo

no dejes para mañana lo que puedas maldecir hoy

abre mis muslos como se abre un libro para el castigo

abre tu lengua para que la niña que tengo dormida

despierte con sus muñecas de bata blanca

Demonio mío guardas un extraño parecido a los

viejos inventos por donde la noche nos atisba

o por donde la maldición acude presurosa

a borrar el remitente de una caja insepulta

y así te amo aunque nunca te hayas bañado

con la lágrima de la María o del Pedro

y así te amo con mi maleta negra en donde

conservo los gruesos atardeceres de un beso

Demonio mío dame la salvación desde tu sexo.

Amante sin nombre deja tu prisión y canta conmigo

Amante sin nombre deja tu prisión ya es 

la hora del agua y del cárdeno bosque 

levántate presuroso por sobre cualquier 

letargo y coge al universo por su ala 

ya es la hora de la serpiente que duerme 

a la derecha de la bondad o a la izquierda 

del hijo de Dios recién clavado en su hostia

Amante sin nombre deja tu prisión ya es 

el día en que no hay abismos ni distancias 

no hay egoísmos ni cuentas pendientes 

canta conmigo hasta que llegue la última 

ola y hasta cuando nos hayamos librado 

del dolor que a unos nos hace muy feliz

Amante sin nombre amante ortodoxo ya es 

el momento de partir hacia otra latitud 

deja que descanse el vendedor de guerras 

dame tu beso no saciado ni por la lluvia 

deja tu prisión y canta conmigo aquella 

melodiosa composición cuya letra habla 

de la inmortalidad que tiene la palabra 

deja tu prisión en este instante y navégame 

pisa mis arenas desérticas hasta el éxtasis 

abarca todos mis rincones con tus papilas 

apodérate de mi mundo y de mis fronteras 

nuestro desamparado amor es el pan de un sueño.

Cuaderno de los amantes

En esta locura impasible, olor  a cebolla putrefacta, 

yo pronuncio tu pardo nombre que, siento, quema 

la fatigada pluma del vacío. Ese vacío de gestos, 

ese vacío de flores apocalípticas, ese vacío habitual 

en donde nos entregamos al resplandor de lo desconocido. 

Lo importante es que me amas, pero siempre me amas. 

no necesariamente te digo amor, después que me besas. 

Tengo miedo, me dices. ¿A qué? Te pregunto. 

Miedo de despertar y no encontrar tu desvelo en mi velador, 

miedo al reloj otoñal que florece dadivoso sobre tu pecho 

y el mío. Miedo a no tener miedo. Me respondes. 

Olvida, si puedes, la palabra sin ojos. Olvida el amor 

de los que se pierden atravesando el prado, pero nunca olvides 

El dulce estrépito que causan nuestros nombres. 

hemos aprendido a dudar de la música filosofal y, 

hasta, del talón de Aquiles. Es bello dudar de la duda. 

Me repugnan las palabras místicas, prefiero ese 

gastado perfume que destila nuestra suerte o la botella de vino 

que lo guardé en nombre de la nostalgia, casi, setenta años. 

Quemémonos como el incienso. Seamos como el viento fresco 

recién arrancado de la infamia, no nos importe la luz ambigua 

con las que se alumbra cierta clase de mortales. 

Nuestro amor será escrito en gruesas enciclopedias y será leído 

de ciudad en ciudad para que los niños, cunado adultos, 

no intenten quemar los espejos imaginarios de Dios, 

o para que no pretendan vivir en aquellas islas inventadas 

lo único que hago es amarte con rigor, me dices, casi siempre. 

Hemos sido condenados al destierro, tú lo sabes o lo intuyes. 

Si he de morir primero, amor, te espero en la estrofa sin reposo, 

ahí podremos pisar tierra y no habrá dos cielos en el cielo.

BIOGRAFÍA: 

Luzgardo Medina Egoavil, Arequipa 1959

Estudió Ciencias Jurídicas y Políticas en la Universidad Católica Santa María (Arequipa). Obtuvo el Premio Nacional “César Vallejo”1994, de diario El Comercio. Ganó el Premio Nacional de Poesía “Municipalidad de Paucarpata” 1993. Por su libro “Avatar” obtuvo mención honrosa en el Concurso Nacional de Poesía de la Asociación Cultural Peruano Japonesa del Perú (1994). Ha recibido el Premio Copé de Bronce en XIII Bienal de Poesía “Premio Copé Internacional 2007”, Le fue conferido el Segundo Premio Regional de Cultura del Instituto Nacional de Cultura del Cusco (2007). Ha publicado La boda del dios harapiento (1981), Cuervos en Sodoma y Gomorra (1983), Ad libitum (1995), Contra los malos presagios (1995), Avatar (1996) Rostros del sueño (2005), Nada(2007), Bajas pasiones para un otoño azul (2008), Cronología del equilibrio (2008). Trabajó en la Sub Gerencia de Cultura de la Municipalidad Provincial de Arequipa como Artista II. Fundador de la revista Eclosión que realizó gran actividad cultural en la década del 80 dentro del ámbito surperuano. Fue Diputado del Parlamento Mundial para Seguridad y Paz (1994). Como periodista está comprometido con la defensa de la ecología y al estudio del folclor. Actualmente es Presidente del Sindicato Centro Federado de Periodistas del Perú.

  MENCIONADO POR: Atala Matellini

 

Martín Zúñiga

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