Rodolfo Ybarra
















POEMAS:


V
Abro las ventanas de la noche,
afuera encontraré un corazón de dos cabezas
envuelto con papel periódico,
sólo un latido bastará para levantar el polvo del polvo,
el agua del agua que es mi líquida forma de amar
lo que aún es amago en lo amargo,
sólo un latido bastará para impulsar mis labios
sobre las olas de un mar sabio denso,
mar sabio denso, que es mi propia sombra que no reconozco
mi espejo distorsionado donde recobro la mirada,
esa luz estéril volátil como yo mismo:
ángel minotauro, triste ángel minotauro, estúpido ángel minotauro
cuando caen fetos de los techos
y el silencio invade las calles y levanta su bandera.

Un corazón de dos cabezas ha dejado de latir.
Un cadáver con los brazos en cruz se hace polvo


VII
Cansado de pudrirme en el sereno
volando de rama en rama sobre casas derruidas
invento un universo de cucarachas, moscas y polillas
-hórridas criaturas en el jardín de la memoria-
prefiero los colores de la tarde, pero es mejor un bestiario
que una sórdida belleza.
Un viejo camina y pisa mi universo
Pude ser el dios de los insectos, pero ahora no soy nada
o quizá un minotauro alado buscando su camino.

Encontraré a dios en una de mis borracheras
lo bañaré en gasolina
cortaré sus largas barbas de pelos hirsutos
y prenderé fuego a todo mi pasado
entre sombras y pedazos de insectos
nublando mi visión del paraíso.


XI
Sostengo un incendio entre los brazos
dos velas encendidas para caminar resucitado este día
con la posibilidad de ser la sombra que proyecto y que no
reconozco
mientras la luna me pudre los recuerdos y algo crece en los
ojos
como manos tratando de dibujar una puerta
una estúpida puerta para huir con el rabo entre las piernas
ocultando mi cobardía, mi desamor amando lo inevitable,
la lucha del ser contra el no ser
porque a mí mismo me tengo miedo
y aunque lo niegue yo soy todos:
un grito en la garganta del ocaso
una voz de todos desprendida.


XII
A lo lejos
un hombre herido me mira desde una estera
lo ayudo a ponerse de pie y me abraza desconfiado
el dolor se contagia como un virus y no soy inmune
todo se enferma a mi alrededor
y caen cuerpos derrotados por la angustia
-púrpura caída de miradas convexas-
trato de avanzar y me siguen los recuerdos
la vida se cierra en esquizofrenia y paranoia
alguien tiene que sacrificarse
dar la vida para la vida
efluvio-coraza-minotauro

Subo a un edificio y pretendo la caída
abajo nadie sólo sombras esperan
abrazarme.


XIII
Parado frente al mar una ola amenaza,
presiento una feroz tempestad
el frío del cuerpo no es comparable al frío del alma
pero estoy solo y nadie me abriga
ni siquiera las gaviotas que dibujan remolinos de fuego
en las mayólicas del cielo
de pronto descubro que esta piedra es mi planeta y yo su
único habitante
miro mi rostro reflejado en el agua
y una mano de angustia me coge del cuello
toda mi vida corre en una pantalla y me detengo triste
solitario
en el mismo instante en el que traspuse la puerta fallida.

El cielo rojo como un coral cae sobre mi cabeza.

Dentro de mil años todo será escombros
ya no existirán las aves, ni el agua
la muerte habrá roto las cadenas
reinará con su corona de mil espinas.


XIV
Amarrado a una estaca silencio los ruidos del tormento
mis ojos retornan a mi rostro
pero a mi diestra la rabia es ciega,
la cornamenta del sueño se quiebra y los ángeles que asoman
no tienen alas para remontar una utopía.
Mi cuello no soporta el peso de la angustia
seguro, de mi cuerpo acéfalo brotarán alas de ángel minotauro o
impertérritas nubes de plomo.

“Resurrección” es un palabra que no me gusta
pero encaja en la oración del hipócrita.

Inexorable es el regreso al origen de la especie.
Un río de aguas negras cruza a través de mis labios y en la
oquedad de mi lengua
una frase se torna incompleta
una parábola enseña el camino de la luz
una blasfemia enseña la trocha deleznable
arriba, la luna gótica no parirá más misterios esta noche
sólo las almas y los perros aullarán el sacrificio del
minotauro


XV
La noche me trae retazos de cuerpos que rodaron
en oscuros manicomios
parcho mi cuerpo con pedazos de otros que no conozco
y a los que nunca se les prenderá una vela
camino fragmentado reconstruyendo la mirada en losetas
que se quiebran
mientras lobos de vidrio intentan engañarme
y cuásares de tiempo borran los vestigios.

Las sábilas crecen detrás de las puertas
los esqueletos vivientes llaman poderosamente:
“pagarán el daño que causaron,
llorarán con lágrimas de sangre y no estarán más”,
y no serán más los hombres, la carne vestida en la hoja
donde el miedo se alza y pierde su fe en los helmintos.


XVI
El sereno de los días
trae un intenso frío que congela humus en los ojos
dos miradas que se cruzan son dos miradas que se apagan.

Todos se buscan y nadie se encuentra
un laberinto para el ángel minotauro es una calle con millones
de caminos
lugares donde la risa ha perdido todos los dientes
ciudades donde es posible morir sin que nadie se dé cuenta.

Estoy muerto y mis alas resucitan dando golpes en la acera
espasmos de dolor me castigan
pero mi cuerpo logra elevarse
cuando verdugos de dolor muestran sus panoplias
y formas calcáreas entumecen mis alas.

Lágrimas son pedazos de hielo cayendo en el
sereno.


XVII
Amanece
todo vuelve a mí en forma de piedra
y tengo que abrir la celda a mi alma enjaulada
limpiar de una vez por todas las alcantarillas de mi pecho
despejar el estrecho espacio donde habito.

Un lugar para las flores es todo lo que quiero
olvidarme que existo, que soy un gusano más que se retuerce
sin poder avanzar,
olvidarme que los días traen noches con lunas marrones,
noches con los ojos abiertos y una lágrima de sal.

A veces entiendo que es preferible el olvido
al recuerdo constante y doloroso
al recuerdo de los pies sobre el cemento y una llaga
en la espalda sin alas.



POÉTICA:

POETIKA DEL ESCRUTOR
(…)
Debido a mi posición cosmoenergética no puedo hablar de escritor o copista de versos dictados por la mente regia. Hay un desfase, -a favor o en contra, quién sabe- entre ciertos yoes que pretenden tomar el poder de mi conciencia, monitorearla para hacerla pensar cosas que en realidad no expresan nada, o en su defecto dicen muy poco de lo que pretendo en este mar batipelágico. En otras palabras, estoy definiendo al Escritor con una parte mayoritaria de mi revelado interior, aleteando con un solo brazo, respirando con un solo pulmón, haciendo uso de mi sistema vegetativo, persistiendo en un solo Yo del cual se hará uso (haré uso) de forma onírica vía la respiración acompasada o el ritmo cardíaco; de esta manera, y no de otra, el personae que ahora escribe es una muestra de que ha vencido y se impone vía la fuerza para luego llamar a “elecciones”, es decir democratizar el pensamiento. En este proceso el ESCRUTOR, que casi siempre es el yo regente, salvo algún error en la conciencia, empieza a escrutar los “votos” a favor o en contra de los vencidos y vencedores. Entonces la escritura se convierte no en un dictado de las voces interiores, sino en las voluntadas sintetizadas de los que quieren tomar la regencia de mi Yo, el “voto” trasciende y explica un malestar o complicidad, en algunos casos ridícula, con el Yo dictatorial, pero es justamente esta entropía, ese caos inicial, la que marca, cual martillo de Thor, el paso y marcapaso de los dedos que tamborilean sobre el tecleado. Obviamente hay un principio aleatorio del que es casi imposible huir o estar al margen, así las frases construidas o la construcción del pensamiento (tufillo ceremonioso) se enrevesa, se deglute para volver a ser procesado, porque a todas las voces que me pugnan, debido a sus propias diferencias, les es casi imposible ponerse de acuerdo. Las voces tienden a reciclarse.
No voy a negar que en todo esto hay un elemento extraño que podría ser definido por los psicologistas como un cierto tipo de pathos. Creo firmemente en que la palabra, o la voz, no procede de la carne, y quien gobierna al yo al final, y después de las elecciones, es el dios autófago que necesita de sí mismo para poder regir su propio destino. He ahí por qué no se puede hablar propiamente de una enfermedad del (que) habla; en última instancia es errático y sospechoso manifestarnos a favor de la razón- enfermedad para explicar cómo sucede el pensamiento lógico del ESCRUTOR. Hay una guerra declarada de la cual no hablaré ahora por razones de espacio, pero que quiero dejar en claro, está declarada. Al final de todo flamea la bandera pirata del vacío. La lucha cuerpo a cuerpo puede estar reñida con la moral, pero nunca con la realidad. (…)



BIO/BIBLIO:

RODOLFO YBARRA (Lima-Perú)
Rodolfoybarra@hotmail.com
Ha estudiado matemática pura, física, electrónica y comunicaciones.
Ha delinquido en poesía acometiendo los siguientes atentados:

-“La Túnika de Ankou” Edición de autor. (1989)

-“Sinfonía del Kaos” Ediciones Humo Bajo el Agua. (1993)

-“Vómitos” Editorial Mantaro (1998)

-“Por la Boca, Muertos” Editorial Duodeno (2002)

-“Ruptura de Heje” Editorial Caparazón (2006)

-“Carne Humana” Editorial VL (2006)

-“Construcción del Minotauro” Editorial Zignos (2006)

En el plano teórico ha publicado un panfleto de agitación y propaganda titulado “Las Armas del Escritor” de más de dos mil páginas, y del cual ha salido el primer tomo (primer atentado).
En video ha registrado “La Decadencia de Lima” (1998) 1 h. 45``.
En música, aparte de haber compuesto más de 100 temas musicales y 3 óperas, ha participado -desde inicios de los noventas- en la campaña de “Terrorismo Musical” con la banda “Distorsión Acida” y apoyado a otras como “Melchor Malo”, “África Caníbal” “Acido” “Plátano Contaminado”, etc.
Ha dirigido también un programa de televisión cuasi clandestino en canal 27 UHF bajo el nombre “Degeneración”, programa político-cultural que se emitía los sábados de 1997 y 1998 y que acabó por culpa del déspota, tirano y execrable Fujimori, quien secuestró ilegalmente la antena de Chorrillos.
En radio coprodujo “Nuestra Época” que se emitió por Radio Santa Rosa
Ha editado la revista “Via Expresa”, “El Moscón Rojo”, y el fanzine “Acido” corrosivo literario, producido en tándem con el inefable Carlos Rengifo.
Como diseñador vintage ha intervenido trajes de Giorgio Armani, recibiendo la aprobación de varias revistas de modas entre las que se encuentran la revista “Facto”. "El Comercio" en su revista “Somos” le dedicó 5 páginas.
La falta de acceso a las editoriales lo ha obligado a participar en oscuros concursos literarios, habiendo ganado algunos y perdido en otros. Ha sido 3 veces finalista (con otros tantos libros) en el Premio Copé de Poesía. Ha ganado el Premio Nacional de Poesía 500 vl organizado por la municipalidad de Lima con el libro “Carne Humana”
Ha dado cientos de recitales en universidades públicas y privadas, en institutos, casas culturales, sindicatos y pueblos jóvenes, así como también en instituciones penitenciarias en los que ha colaborado en talleres artístico-literarios.
Ha dictado las conferencias “Una Teoría Para La Contracultura” en el Instituto Peruano-Británico de Miraflores.
En el campo tecnológico-científico ha mejorado la Eolípila de Herón constituyéndola en una máquina compleja que podría ayudar a producir electricidad a bajo precio; así también ha diseñado su propia “Máquina del Orgón” en base a los estudios inconclusos de Wilhen Reich, y que podría detener y curar el cáncer.
Sus textos se encuentran desperdigados en un sinnúmero de antologías y muestras entre las que están “La generación de los noventa” editada por la Biblioteca Nacional, “Antología Premio Copé” Ediciones Petroperú, “Revista Aedosmil”, “Revista Homúnculos”, “Encuentro de escritores nuevos” Universidad Científica del Sur, “Antología poética 51 poetas”, “Revista Camión de Ruta”, “Revista K’ollana”, “Polis Lima” Editorial Zeta, etc.
En la web circulan decenas de páginas no autorizadas por el autor.
Su obra ha cruzado el pacífico y ha sido invitado como miembro de número por el Instituto Patafísico de Francia.



MENCIONADO POR:

Rubén Quiroz, Paolo Astorga, Gersón Paredes, Harold Alva, Ljudevir Hlavnikov



MENCIONA A:

Carlos Carnero, Rubén Quiroz, Gonzalo Portals Zubiate, Alberto Valdivia Baselli, Rafael Espinoza, Gladys Flores, Victor Coral, José Pancorvo, Tania Guerrero

Martín Zúñiga

4 comentarios:

RODOLFO YBARRA dijo...

Te miras en el espejo de lo imposible, escritor y morada
solo el ángel que te anima sabe que estás ahí, a pesar de todo

M. V.

Anónimo dijo...

se hacía extrañar una buena poesía.

Anónimo dijo...

siempre he pensado que ybarra es uno de los mejores poetas del noventa, tiene un rollo bien alucinante. he leído algunos ensayos bastantes complicados por la cantidad de citas e ideas. mis respetos para él. y saludo el esfuerzo de ustedes.

Anónimo dijo...

EXCELENTE POETA. OJALÁ PUEDAN RENOVAR ESTE POST PARA LEER NUEVOS POEMAS DEL VATE.

YULY LEÒN