POEMAS:
El amor columpia en tu nombre
Me columpio en tu nombre
Recorro la pradera
Y tus tempestades
Bajo el olor a menta-bucal
Estas perforando mis ganas de amar
Los lugares donde reposan los recuerdos
Las higueras y las sombras
Entre el pasado húmedo y los temblores
Mis entrañas que curtes
Con tu mirada
Con tu baile sensual
Compensa la soledad de los ósculos
En los atardeceres que se desgarran
En el Parque El Olivar
al compás de tu hilo que pende de un suspiro
Sola
Sólo el columpio
Sólo el columpio húmedo
Sólo el columpio húmedo y ansioso
Por que
Hacerte el amor
me encoge
Vértigo
“Perfecto el fruto del desencanto”
Manolo García (exvocalista de El Último de la Fila)
Ahora tan cerca de la muerte
Se dejan escuchar las llamadas de alerta
El eco del pecado de amar
envueltos en hilos de soledad
Continúo
Mirando
El vacío
Que tu mirada me trae
Es en ese momento sublime
Que me rasgo de a pocos
Las penas incrustadas en mi corteza
Y tras las ventanas
Y ya no son hilos de soledad
Es una espesa maraña de amaneceres
Sin rastros ni rocíos
Ni paz ni lágrimas
Y continúo aquí
Acurrucada en tus brazos
Que me lanzan al vacío
Cómo si fuera un pájaro de barro
Llevándose hasta la sonrisa y el viento
Que rozas
que cobijas
Poco a poco
Voy desvaneciéndome
O mejor dicho
Volando cual burbuja
Explotando
En el vacío
sin dejar huella alguna
En el laberinto
Amante
Huesuda
lánguida
Cobarde
Machista
silenciosa
Voraz
Soez
secreta
Orgullosa
Enferma
sumisa
Lacrimosa
Pesada
quejumbrosa
¿Qué acechas hiriente?
¿Qué más quieres de mí?
Soy tu identidad ingenua
Machacada en lodo y piedra
Soy aquella que escandaliza tu mirada
Que revienta en el suelo
Que se disfraza de lágrima suicida
Para tenerte como perrito faldero
¿Qué quieres?
¿Qué sucede?
¿Porqué me dejas el trozo del óleo azul?
¿Por qué ese punto equidistante elevado a la “n”?
¿Por qué las orquídeas y gotas de lluvia?
Ya no puedo impedir que revolotees
Ya no preguntes
calla
Deja de flamear
deja
De hundirte en mis huesos
deja
De estremecer mi silencio
Piedra de cariño roto
“No puedo obligarte a que me quieras”
Tomaste un sorbo de mi vida
de mi talle un mordisco
y de las acacias que me sonríen
mis pasos por el parque
en el 5 x 8
y también en el amarillo-azul
Jamás sentiste consuelo
del florecer de la carita pintada
de los sueños en Braille
o de las señas
o dibujos en los cristales
Te enamoraste de su desierto
De su paso de alpargatas
De los surcos esponjosos en el cielo celeste
Partiste un tercio del silencio
Lo untaste bien al pan
luego
acomodaste la desesperación en la gaveta
y con el aliento voraz
encendiste sus fanales
Rodeados de luciérnagas
De Platón, Manolo García y una brizna de hierba
Hicieron el amor hasta el cansancio
Hasta convertirse en veletas
Hasta ennegrecer de amor
Al final
se envolvieron en la telaraña
Del amante furtivo
Y la sonrisa les seguía desbordando
A pesar de la foto del ciego amor
BIO/BIBLIO:
REGINA CLAUDIA ARROYO GONZALEZ (Lima, 1976). Es docente de Educación Especial, especializada en la atención de la multidiscapacidad. Escribe poesía desde la adolescencia. Tiene inéditos tres cuadernos de poemas, los cuales se lamentan en el cajón del escritorio. También sabe lavar, planchar, cocinar, bordar, zurcir y piensa rápido. Recientemente obtuvo una mención honrosa en el II Concurso de Poesía Joven en Cali, (Colombia).
MENCIONADA POR:
Luciano-Ácleman
MENCIONA A:
Luciano-Ácleman, Martín Zúñiga, Andrea Cabel, Alessandra Tenorio, Denisse Vega, Josefina Jiménez
El amor columpia en tu nombre
Me columpio en tu nombre
Recorro la pradera
Y tus tempestades
Bajo el olor a menta-bucal
Estas perforando mis ganas de amar
Los lugares donde reposan los recuerdos
Las higueras y las sombras
Entre el pasado húmedo y los temblores
Mis entrañas que curtes
Con tu mirada
Con tu baile sensual
Compensa la soledad de los ósculos
En los atardeceres que se desgarran
En el Parque El Olivar
al compás de tu hilo que pende de un suspiro
Sola
Sólo el columpio
Sólo el columpio húmedo
Sólo el columpio húmedo y ansioso
Por que
Hacerte el amor
me encoge
Vértigo
“Perfecto el fruto del desencanto”
Manolo García (exvocalista de El Último de la Fila)
Ahora tan cerca de la muerte
Se dejan escuchar las llamadas de alerta
El eco del pecado de amar
envueltos en hilos de soledad
Continúo
Mirando
El vacío
Que tu mirada me trae
Es en ese momento sublime
Que me rasgo de a pocos
Las penas incrustadas en mi corteza
Y tras las ventanas
Y ya no son hilos de soledad
Es una espesa maraña de amaneceres
Sin rastros ni rocíos
Ni paz ni lágrimas
Y continúo aquí
Acurrucada en tus brazos
Que me lanzan al vacío
Cómo si fuera un pájaro de barro
Llevándose hasta la sonrisa y el viento
Que rozas
que cobijas
Poco a poco
Voy desvaneciéndome
O mejor dicho
Volando cual burbuja
Explotando
En el vacío
sin dejar huella alguna
En el laberinto
Amante
Huesuda
lánguida
Cobarde
Machista
silenciosa
Voraz
Soez
secreta
Orgullosa
Enferma
sumisa
Lacrimosa
Pesada
quejumbrosa
¿Qué acechas hiriente?
¿Qué más quieres de mí?
Soy tu identidad ingenua
Machacada en lodo y piedra
Soy aquella que escandaliza tu mirada
Que revienta en el suelo
Que se disfraza de lágrima suicida
Para tenerte como perrito faldero
¿Qué quieres?
¿Qué sucede?
¿Porqué me dejas el trozo del óleo azul?
¿Por qué ese punto equidistante elevado a la “n”?
¿Por qué las orquídeas y gotas de lluvia?
Ya no puedo impedir que revolotees
Ya no preguntes
calla
Deja de flamear
deja
De hundirte en mis huesos
deja
De estremecer mi silencio
Piedra de cariño roto
“No puedo obligarte a que me quieras”
Tomaste un sorbo de mi vida
de mi talle un mordisco
y de las acacias que me sonríen
mis pasos por el parque
en el 5 x 8
y también en el amarillo-azul
Jamás sentiste consuelo
del florecer de la carita pintada
de los sueños en Braille
o de las señas
o dibujos en los cristales
Te enamoraste de su desierto
De su paso de alpargatas
De los surcos esponjosos en el cielo celeste
Partiste un tercio del silencio
Lo untaste bien al pan
luego
acomodaste la desesperación en la gaveta
y con el aliento voraz
encendiste sus fanales
Rodeados de luciérnagas
De Platón, Manolo García y una brizna de hierba
Hicieron el amor hasta el cansancio
Hasta convertirse en veletas
Hasta ennegrecer de amor
Al final
se envolvieron en la telaraña
Del amante furtivo
Y la sonrisa les seguía desbordando
A pesar de la foto del ciego amor
BIO/BIBLIO:
REGINA CLAUDIA ARROYO GONZALEZ (Lima, 1976). Es docente de Educación Especial, especializada en la atención de la multidiscapacidad. Escribe poesía desde la adolescencia. Tiene inéditos tres cuadernos de poemas, los cuales se lamentan en el cajón del escritorio. También sabe lavar, planchar, cocinar, bordar, zurcir y piensa rápido. Recientemente obtuvo una mención honrosa en el II Concurso de Poesía Joven en Cali, (Colombia).
MENCIONADA POR:
Luciano-Ácleman
MENCIONA A:
Luciano-Ácleman, Martín Zúñiga, Andrea Cabel, Alessandra Tenorio, Denisse Vega, Josefina Jiménez
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