Zoila Capristan






POEMAS:


ALFABETO DE PIEDRA

En el lado oscuro no existe Satán,
coexiste Eva masticando la manzana.

Un mendigo extiende sus manos hacia Dios; mientras Zaratrusta agrieta las tranqueras de la ceguera...

Eva imperturbable ajena a las cadenas no asoma mirada de reproche
Lleva tras su desnudez , un manto de virgen,
Y copula en lechos de espinas negras
de esas que emergen desde la profundidad de su corazón

Las melodías poseen las llaves de quebrados recuerdos;
desciende la angustia como mortandad,
a callar el rumor del sol que me fragmenta
Y en quimera de difunto; sueño que nunca existimos...

Ellos desvelan los sentidos en un alfabeto de piedra,
Miden en monedas la distancia , entre el polvo y las estrellas, a través del borde y el infierno
El discernimiento de los misterios y otras cositas componen sus días,
Mientras yo; subterránea a mi sombra hurgo la razón del absurdo...

En el lado oscuro un hombre santo, vencido por su propia codicia, se convierte,
En el lado oscuro habita un hombre que nació muy pequeño, que ordena matar a los rendidos;
Tras el telón, en el lado oscuro, los políticos conspiran traiciones pesadas en monedas,...!

En el lado oscuro convivo con mi santidad...


CANTO A LA MUERTE

Añoro la brisa del desierto, esa que viene cantando entre tempestad, niebla y arena
al árbol de espino donde mi nido era sepulcro;
Extraño la mesa larga y vacía, habitada por muertos lejanos,
Al frágil tejado, que trepaba para observar el paso de la gente y las bestias
que como bravos ríos arrasaban mi alma, sombreando aire viciado y escombros de primavera

Añoro la tristeza de la lluvia que taladra mis párpados, al perfume del barro,
a la tarde que se desmorona llorando de frió y se pliega como telón de mortaja en mis huesos,
al sol que se descorre pariendo la penumbra; se parece a mi madre pariendo otro hijo,
Y a mi, con los días que se acumulan como cruces, como ciclos amargos que no me gustan vivirlos...

Añoro al silencio que no viene; al vació de la inconciencia que vendrá como peste a poseerme
a las calles vacías sin niños sobrevivientes de disparos tribales
a la que hace volar mis alas y las esfuma en su cáustico aliento resguardándome de duelo eterno

Arrojaron piedras dentro de mi alma, tan profundo han caído que nunca volverán a mirar al sol
A veces ella levanta la ventana de mi féretro y fija sus ojeras en mis ojos extintos;
mientras la muerte columpia mi ataúd hasta que perezca la esperanza...


QUIEN NUMERO LA DISTANCIA

Quien numero la distancia en que perdurará el amor
y el tiempo de transitar por desiertos cargando la congoja de no tener ojos;
el corazón se concibió de piedra y densa aun mas,
al mismo tiempo los pies se tejen de llagas y espinas

- Se que una vez nací....-

Subyacente a mis pies chasquean
Las flores que enviabas cuando perseguías emerger un rayo de luz
mientras la mirada se ausentaba en el horizonte,
¡Ay¡ quien pudiera descomponer el tiempo y hacerlo verso...

- El perfume ... emerge de la corona de flores que yace junto a mi ataúd-

El tiempo se torna añejo,
la piel es un trivial manto de madera;
por dentro corroe la polilla
y el alma ¡pobre!
Una sombra infausta hecha de remiendos y espejismos

-Escuchen... cercano, el jinete de la muerte-

Al virar sobre mi sombra,
El cabizbajo cráneo se hunde en mis manos
¡Ay! Cuanta traición que no profetice, cuanta herida, cuanto llanto,
a lo lejos solo había mariposas que me prestaban sus alas
picaflores que me elevaban de noche cuando me escondía tras las piedras
y el perro que me quería ...

-Mis ojos se humedecen... el agua se esta turbando -

El tiempo se descompone en mi carne, se trastorna en gusanos y polilla
el hacedor me mira indiferente,
ella a intervalos me acaricia, sigilosa, logra alcanzar mi corazón,
... entonces, restriega la herida,
y ante mi cadáver los dos ríen ...

-Es la burla de tu Dios; ... oye el eco de su sorda carcajada-

Soy espectadora de mi tránsito
Doliente carne que celebra su funeral
Dispuesta a entrar al ataúd de fuego
A reducir en cenizas este cuerpo que existió

-Hay una escena que no aprendí-

Fue el acto del profeta;
el día en que los pájaros alzaron vuelo llorando
cuando de mi cuna florecieron enraizadas rosas negras,
-¡La nefasta noche en que nací...!-



BIO/BIBLIO:

Mejor será decir que sólo terminé secundaria, y que nací en Cajamarca.



MENCIONADA POR:

Sofia Castillo



MENCIONA A:

Edgar Vásquez

Martín Zúñiga

2 comentarios:

Antonia Katz dijo...

Zoila Capistrán tiene un gran poema: ALFABETO DE PIEDRA, y el primer verso me robó el corazón:

En el lado oscuro no existe Satán,
coexiste Eva masticando la manzana.

PERCY dijo...

Buen trabajo con la palabra...
signo constante y a la vez fatuo como persistente de la vida del agua del viento...

Me gustaría saber como puedo contactarme con Zoila Capristán, para invitarla a recitales y actividades culturales.


Saludos
Percy