POEMAS:
DÍAS, SIMPLEMENTE DÍAS
Los días suelen quedar vacíos
y ansiosos (a la vez ) de reiniciar un nuevo día.
Los días caen uno tras otro y se esparcen
como llovizna sobre el asfalto.
Los días se abren, dejando vahídos,
despedidas, nuevos adioses, nunca finales,
tan sólo un pedazo olvidado de media noche.
Los días suelen ser días, tan sólo eso, pequeños y sutiles,
días negros, pesados y absortos,
días amarillos, días solitarios,
días felices, días duros, cotidianos, extraños,
días de colores, de diversos tamaños;
diferentes en sus formas, sin ningún recuerdo.
Los días van llenando sus suculentas veinticuatro horas de versos
y desvariando minuto a segundo transcurrido.
Los días son una nueva vida, que nace, reinicia,
Renace o se reinventa en un nuevo verso
de seis y media de la tarde.
Días sin noche, sin estrellas, sin luna, sin poema.
Los días rojos son crueles, pasan y dejan olores, sonidos, recuerdos y premeditados olvidos...
Los días perdidos, al lado de mi ventana
fugaces, cuando eres parte de un viaje
días insoportables al caer la tarde,
días tuyos,
días ajenos.
Los días caen, uno tras otro y se disuelven en el tiempo, pero son insolutos, sólo permanecen allí, en el pasado.
Días, simplemente días,
días tristes, días celestes.
Días sin ti, ni Dios, ni flores.
Días extraños, cotidianos, rutinarios.
Días sin poesía, sin melancolía,
ni estrellas fugaces, sin deseos.
Días con oraciones, sin credo.
Días aletargados, sumergidos en el jardín.
Días con fin, sin inicio.
Días raudos.
Días lentos.
Días silenciosos.
Días en verso.
Días sin costumbre.
Días sin reyerta, sin sentido.
Días pasados, entre árboles de eucalipto,
con olor a lluvias transcurridas.
Días desnudos.
Días sin canción...
Días con noches, pero sin luna.
Días sin perdón.
Días con cielo azul y rosas blancas.
Días sin lapiceros.
Días distintos, uno del otro.
Días utópicos, en la estación de tren al sur.
Días primaverales, días otoñales,
Días al sur, a las tres de la tarde.
Días fugaces, etéreos, banales, pasan lentos,
vertiginosos como un delirio.
Días cautivos de mi propio encierro sempiterno entre cuatro ángulos perpendiculares.
Los días suelen ser iguales,
pasan y no se trastocan, no se convierten,
tan sólo son días,
sin flores, ni dilemas, con media luna,
pero sin cielo, con el gato sin tejado.
Días sin razón, sin sentido
sin corazón, sin latido, con recuerdo, sin olvido.
Días tristes, detrás de la ventana, con la lluvia cayendo al jardín, gota a gota, una tras otra,
como los días uno a uno.
(Son suicidas...)
“LUNAS DE AÑIL” 2005
POEMA DE DE MEDIA NOCHE
Escribo bajo la luna llena,
cuando estoy dormida
y aún, cuando estoy despierta.
Entre sueños y poesías blancas,
sueño que tengo entre mis
pensamientos, el poema de mañana.
Escribo, como aquella habitante
de tus sueños,
como metáfora rauda en noche de otoño,
como rayo de luna,
como si cada verso fuese el último verso escrito,
como el último beso de dos amantes furtivos
o el abrazo póstumo de dos amigos.
Escribo entre flores de carbón,
cuando las convierto en versos grafito
y duermen debajo de mi almohada,
donde sueñan todos los poemas alados.
Escribo bajo la media luz
acerca de algunos días de primavera,
dormida, bajo del cerezo,
aún sigo escribiendo.
Escribo con la brisa de mar,
con escalofríos por el viento de otoño,
y sumergida en la lluvia en enero.
¿Las razones?
pocas, muchas y suficientes,
nunca demasiadas,
para escribir sobre las mariposas de mis pensamientos,
acerca de la sincera razón utópica
de seguir transitando en un mundo de palabras
convertidas en versos.
Mi razón; seguir escribiendo,
sin detener mi adictivo y raudo ejercicio,
hasta no dejar una palabra suelta,
hasta tener toda la hoja llena,
y el lapicero cansado.
Escribo sobre ti,
sobre mi,
sobre escribir...
Escribo, ésta vez es sutil y guarda para sí,
el olor a canela, vainilla y flores amarillas.
Escribir es inevitable
en una hoja, o en sus nervaduras,
con lapiceros o sin ellos.
Escribo con sutileza,
con letal agonía de volver a ser parte
o personaje de mis historias de poesía.
Punto a parte, hojas sueltas,
te disuelvo en una taza pequeña,
el vapor cubre mi nariz y la disuelve también poco a poco.
Escribo en prosa, luego en verso,
sucumbo luego amanezco, una vez más,
olvido, recuerdo,
antagónicamente como blanco o negro,
disueltos en aguarrás
una tarde en febrero
son pocas palabras y pocos poemas,
así los siento, así los quiero, cada uno es un beso, verso y parte mía...
“LUNAS DE AÑIL” 2005
CUANDO LOS POEMAS SE HACEN REALES.
Cuando los poemas se hacen reales,
resquebrajan y erosionan el territorio:
tu manera de sentir,
entonces somos de colores en diversos tamaños.
Somos tú y yo, somos él y ella, somos él y él, somos ella y ella, somos todos.
Cuando los poemas se hacen reales, no existen nada más que ellos, desperdigados en el suelo de sueño verde, sólo sentimos piel, hojas escritas o fotosintéticas.
Cuando los poemas se hacen tiempo real,
sólo existen las palabras, sólo se escuchan los latidos y el lapicero transitando en la hoja en blanco, y las sinrazones de tus pensamientos, sólo puedo sentir tus versos convertidos en besos.
Cuando la poesía se hace real las incoherencias de sintaxis no existen, evacuan el lugar, y vuelven a su naturaleza irreal de poesía escrita a media luz...
“LUNAS DE AÑIL” 2005
Voces lejanas
Dicen que la nostalgia cambio de paso
ahora se detiene y camina despacio
con sutileza, con la etérea agonía
con su tenue sonrisa mohína
Dicen que los sueños deliran por la noche,
susurran nombres
y luego se deslizan por los escalones
en prolongados silencios,
divagan contando ángulos complejos.
Dicen que no existe viceversa
en razones elementales,
ansiedad con placer infinito,
fin sin inicio;
contar palabras, contar el tiempo.
Dicen que la razón viaja sola por el desierto,
al sur no la encuentras, ella partió,
la lluvia continúa errante por la vereda
y persiste en decir que ella y la razón seguirán cayendo…
Dicen que la concupiscencia acaricia nuestras letras,
que seremos blanco y negro,
que la alevosía de un beso
y un poema nos dirán
que el mes de abril
será guardado en un verso gris.
Noviembre 2006
Tiempo inexacto, ciencia imprecisa…
Fuimos diluidos a ciencia exacta
en un tiempo impreciso en una taza de café frío en las dunas.
Fuimos escribiendo historias sin rumbo
un beso disolvió la cruel espera con un epitafio de primavera.
Fuimos de azúcar y podíamos existir
olvidando quienes somos, habitando el lado opuesto de la luna,
dibujando nuestros nombres al derecho y al revés.
Fuimos silencio atravesando la estación del tren
por viejos durmientes,
que susurraron un recuerdo prefijado:
“verte venir hacia mi”, con una palabra que convierte el agua en lluvia …
Fuimos todas las tardes juntas que se parten en dos;
una para ti y otra para la nueva despedida,
(para volver a verte, para no olvidarte;
mientras la distancia nos separe,
y estas letras nos unan…
sin pensar en extrañarte;
me extingo lentamente en tus sueños y en mi memoria.
Somos y no “fuimos” diluidos
en este tiempo inexacto
en esta ciencia imprecisa…)
Enero 2007
BIO/BIBLIO:
Nací en Cusco el 20 de junio de 1986, aunque no quisiera hacer referencia a mi familia pero casi toda ella se dedicó durante 70 años a la arqueología, antropología e historia, el patriarca familiar el Dr. Manuel Chávez Ballón, en vida estuvo convencido de que todo lo que tenía nexo con la poesía era una “cojudez”, transgrediendo a este prejuicio, comencé a acercarme a la poesía a los quince años, descubriendo un universo alterno a la vida real. Un año después ingrese a la facultad de Ciencias Administrativas de la Universidad de San Antonio Abad del Cusco, compartí mi vida universitaria con la vida laboral trabajando en el nivel medio de una empresa de ventas y marketing. A los 19 años publiqué “Lunas de Añil”, mi primer libro de poesía donde recopilé una veintena de poemas, que no pretenden una regularidad académica pero si un honesto discurso con respecto a ese mundo, posteriormente en estos dos últimos años participé en diferentes recitales de poesía en Cusco así como en Arequipa, Ica, Tacna y Lima. Actualmente estoy preparando una selección de cuentos, que serán publicados en noviembre de este año.
MENCIONADA POR:
Gonzalo Valderrama, Jorge Alejandro Vargas Prado, Stefany Huaman Quilcca
MENCIONA A:
Isabel Sabogal, Alejandra Málaga, Rafael Cabellos, Oscar Zúñiga, Miguel Angel Fuentes, Jorge Alejandro Vargas Prado
1 comentario:
hola
estuve por cuenca, ecuador, me comprometi a antologar peosia realizada popr mujeres del cusco, podrias ayudarme?? mi mail es
wespinozar@hotmail.com
Publicar un comentario