José Luis Mejía

12/07/2006



















POEMAS:


Estaciones

Me reverdeces
las semillas del alma
mientras creces.

Sales y espumas
esparces en la arena
cuerpos y bruma.

Nada en la nada
ramas que al tiempo dejas
decapitadas.

Tú me conoces
en los vientos helados
llevas mis voces.


NADA TENGO PERO TENGO

Nada tengo pero tengo
y nadie soy pero soy.
Si de tus labios me voy
hasta tus labios me vengo.
Recordando me entretengo
con esperanza y sin fe.
Yo soy el ciego que ve,
el que sabe pero calla,
el que perdió la batalla
y sigue, muerto, de pie.


¡CUÁNTO FUTURO EN TUS MANOS!

a Camila

¡Cuánto futuro en tus manos!
¡Cuánta sangre! ¡Cuánta vida!
Llevas sombras de elegida
entre luces de pantanos.
Tus ojos son dos villanos
que se roban mi cariño,
con tus afectos me ciño
dulce armadura en el alma
que me devuelve la calma
de ser hombre, siendo niño.


Dos soledades ¿son amor acaso?

Dos soledades, ¿son amor acaso?
Como dos aguas van formando un río,
¿puede un inmenso corazón vacío
—junto al abismo— ser menos fracaso?
¿Son dos tristezas flor de una alegría?
Dos tentaciones, ¿son una virtud?
Una pregunta junto a una inquietud,
¿son —enlazadas— más sabiduría?
¿Soy menos Isla por beber tus olas?
¿Eres menos naufragio en mis orillas?
¿Esconden infinitas maravillas
dos almas juntas pero siempre solas?
En la sangrante línea del ocaso
somos absurdo y fe —triunfo y fracaso—.


Estamos en la mesa y la comida

Estamos en la mesa y la comida
es comunión del pan y del afecto,
escucho de mi padre que el defecto
más común del humano es la partida.
Debo tener como la edad de un niño
y miro todo el mundo con sorpresa
cuando mi madre —fiel a su promesa—
es origen y suma del cariño.
Estoy como soñando entre los dos
(ya tengo edad para entender la nada)
y de repente —sed enamorada—
se fueron sin plegarias —sin adiós—.
Varón sin un doblez era mi padre.
Dama llena de amor era mi madre.



POÉTICA:

¿Se nace poeta...? ¿Es que se viene ya con la disposición, con el ánimo, con la naturaleza, para serlo...? Difícil de saber. Creemos que todos tienen derecho de expresar lo que sienten, sí, pero... ¿es todo lo que se escribe poesía?, ¿podemos alegremente afirmar que todos somos poetas...? ¿Acaso no hay un grupo de seres distintos que perciben el mundo desde su peculiar y personalísima ubicación? ¿Acaso no existe una hermandad de creadores, una logia de atormentados?
Cierto, todos sentimos, todos podemos expresarlo, todos podemos intentar atravesar el puente, pero ¿cuántos van a lograrlo?, ¿cuántos perdurarán?, ¿cuántos evitarán ser barridos por el tiempo?, ¿cuántos escaparán de la vorágine de la indiferencia?
Terrible verdad la del que intenta ingresar al castillo de la poesía, el puente no está tendido, los cocodrilos esperan en el foso, hambrientos; el que pase tendrá que atravesar callejones y laberintos, encontrará mil candados y cerrojos, mil puertas clausuradas a piedra y lodo, mil sillas de las que nadie se levanta, mil formas de rendirse, mil voces que le dicen que no puede y nada de esperanza.
Probablemente en cien años, si tuvimos decisión y suerte, tengamos un poema en una antología y seamos una ficha en una biblioteca. Probablemente, si tuvimos una pizca de grandeza y hablamos con las voces de los muchos, repita nuestros versos algún adolescente enamorado o algún viejo trovero de taberna.
Sea como sea, el gesto de intentarlo ya es nobleza, al fin y al cabo el tiempo y la distancia serán los que nos prueben la madera...
(escrito en octubre de 1994)



BIO/BIBLIO:

José Luis Mejía nació en Lima (Perú) el 29 de setiembre de 1969, estudió en el colegio Carmelitas y cursó la carrera de Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, obteniendo el título de Bachiller. Más tarde estudió la Maestría y el Doctorado en Literatura Peruana e Hispanoamericana en la misma universidad de San Marcos, egresando en el año 1998. El año 2003 estudió el Plan especial de Licenciatura en Educación en la Facultad de Educación de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Tiene publicados los siguientes libros:
• Un tal Pedro (Bogotá, editorial Norma, 2006)
• Números –para empezar a contar- (Lima, Grupo Santillana, 2005)
• La granja de don Hilario (Lima, Grupo Santillana, 2004)
• Sólo Sonetos Solos (Santiago, Grupo Fuego de la Poesía, 2004)
• Tal vez una primavera (Lima, PEBdE ediciones, 2002)
• Para Atrapar Una Luciérnaga Amarilla (Lima, PEBdE ediciones, 1998)

Fundó y editó Poetas En Busca de Editor (www.buscoeditor.com), una revista de poesía que promovió el talento joven y fue co-editor de la revista Francachela (www.francachela.org) de publicación internacional. Desde 1998 escribe y distribuye periódicamente una columna llamada “Crónicas desde Lima” que se publica en diversos medios latinoamericanos y en Internet (www.letralia.com/ciudad/mejia/, www.boletindenewyork.com/cronicas.htm).

Ha ejercido la docencia en los diferentes niveles (escolar, preuniversitaria y universitaria) desde 1990 y se ha especializado en literatura en español con experiencia en el Bachillerato Internacional (IBO) en los cursos de Español A2 y en la supervisión de la Monografía, participando, además, en diversos talleres tanto en el nivel del Diploma (DIP) como en el Programas de Años Intermedio (MYP). Además ha seguido cursos de narrativa y teatro en diversas instituciones de Lima y tiene una gran experiencia teórica y práctica en el sistema de versificación castellana y en la dirección de obras de teatro a nivel escolar.



MENCIONADO POR:

Julio Carmona



MENCIONA A:

Renato Cisneros, Ricardo Ayllón, César Huapaya, Santiago Risso, Alfonso Cisneros Cox, Ángel Gavidia

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