
POEMAS:
LAS TÉNEBRES SIRTES
El lugar donde neblina. Las ténebres sirtes.
A todo eso habría que dar la espalda
Josemári Recalde
Si, HABLO del infierno.
Wilson Bueno
Tomorrow we meet the same then, dearest?
May I take your hand in mine?
Mere friends are we —well, friends the merest
keep much that I resign…
Robert Browning
A todo eso habría que dar la espalda
Josemári Recalde
Si, HABLO del infierno.
Wilson Bueno
Tomorrow we meet the same then, dearest?
May I take your hand in mine?
Mere friends are we —well, friends the merest
keep much that I resign…
Robert Browning
Las Ténebres Sirtes
un lugar donde
ves el cielo
descampado
de mayo
Un ajedrez
de estrellas
donde uno
puede moverse
como una princesa
que no existe
Un infierno azul
compuesto de alcohol
y augures de luz
—vacío—
De pronto ves
a Aldebarán
llamado el seguidor
que persigue
a las Siete Pléyades
y no se cansa
de recorrer
la misma estancia
porque a cada paso que da
el brillo rojo de su ojo
no es la cima del frondoso carpe
que en la primera lluvia
se atraviesa
como un tamiz
de sus recuerdos
es decir
su brillo no es natural
y por ello brilla
o no brilla por ser sustancia
o forma del agua
o forma de la luz
o forma del espanto
o existe
además
con un soplido
puedes cambiar
la posición del mundo
ahora,
ves un bosque
que no es éste
y se mantiene
constante
y sueñas
con encontrar
en alguna parte
lo que antes
para ti
era sagrado
estás frente
al ecuador celeste
y no puedes distinguir el frío
de la hambruna
y me da miedo
de olvidarme del mundo
y de la vida
pero aún sigo aquí
y me mantendré
hasta que los carpos
revienten en cenizas
frescas y foscas
hasta que los hombres
sientan la dicha de ser Uno
entre ellos mismos
pero
cuando
has querido
encontrar
una respuesta
a tus actos
has dicho
la tierra
abre
sus febles
mandrágoras
para apaciguar
una aciaga realidad
entonces
por qué niegas
el rumbo perpetuo
de las constelaciones
si nosotros
también aciagos
hemos remontado
promontorios estériles
frías estaciones de lo venidero
pero
para qué preguntas
por la irradiación
del plasma entre tus córneas
si nosotros
también otra vez
no hemos olvidado lo pasajero
y flébil
todo aquello que nos conmueve
y preocupa
así finalmente
verás
un brillo de esferas
un ligero resquemor
y no hay avaricia
que contenga estas fiambras
y si la felicidad
la noche desciende
sobre los astros
y las fuentes se abrevan
en manantiales
líquidos y ferruginosos
es el espanto
de un tiempo remoto y sin historia
y solamente los grabados del cielo
alumbrando las estaciones
y solamente estarse confundido
en un sueño inútil y agrietado
pero para eso se vive una muerte
y la esterilidad no debe
corromper tu visión
pues ves una conglomeración
de estrellas
tan arriba
y piensas que ahí también
debería habitar un germen
que nos diga algo
pero si tan sólo supieras
que tus actos se repiten en el cielo
y que la Aurora solamente sale para ti
es motivo para decirlo
el Can & la Hydra refulgen en su horario
y no es que exista
algo que les diga que hacer
sino las estrellas
....ondas celestes
..polvo cósmico
se trasladan con tus pasos
que es distinto aferrarse a una verdad
porque la realidad niega y lo transforma todo
que así es y todo
el cosmos va formando una nueva verdad
en tus labios
LA MUERTE DEL HOMBRE AMARILLO
Vivo dentro de la fantasía paranoica del fin del mundo y no sólo no quiero salir de ella sino que pretendo que los demás entren en ella
LEOPOLDO MARÍA PANERO
Frente a la ciudad, frente al mundo, la madre bella ha parido un payaso irrisorio pero azul. Maldito coito amarillo!
GUILLERMO CHIRINOS CÚNEO
No son más que instantes, pero en ellos veo mucho más allá de la tierra
RAINER MARÍA RILKE
si de un frío vapor pudieras ver la clepsidra de tu madre
latir entre las ubres
no imaginarías lo mismo para ti?
y te abrirías de piernas como una mandrágora caliente
esperando que te rocíen algún líquido celeste
entre los muslos
y en la basura de huesos y frutos secos
encontrarías un animal afiebrado y amarillo -maldito payaso azul-
lleno de escombros y liendres
acaso te hubieras imaginado vivir
sólo de bosta
y ubres?
pero es la madre la que te amamanta con un terrible
líquido amarillo
y te hace ser quién eres
maldito seno amarillo
que se asemeja a la ubre de una vaca en celo
y a los gusanos que aran
sus ciclos
concéntricos y reales
si la levedad se estropea con el peso de los astros
y escuchas
el sollozo del infante no nacido
madre ven a darme de tu líquido verde
ahora que ya estás a punto de morir
y no me mientas
que en mí crees
Hoy hablé con mi abuelo
quizás después de cincuenta años
lo noté igual a mí
él piensa que sigo pequeño
pero no se da cuenta que ya tengo un pene grande
y que ahora me gustan los tratos con esos mercaderes
y yo que caminaba por esta ciudad
sin recuerdo de uno mismo
y ahora las calles no son las mismas
y lo único que puedo recordar son los amigos y los viajes
para no volver nunca ni antes
maldito líquido violeta que te pusiste en tu velo
de novia
cuando me abandonaste en ese altar —en el cual no creo,
pero igual me dolió— entonces,
aún dudaba de las premoniciones
y te miraba fijamente
y de pronto me robaron la cartera!
PRELUSIÓN
Por largo tiempo traté de imitar tus metros y tu estilo
ramas de un sauce que se quiebran y lloran
pero ahora veo que desde tus vestales resurge una esfera plana
y que angelicalmente escuchas una voz muerta y agrietada
es porque has hablado con tus manos y has roto los pergaminos
que encerraban tu sabiduría
Has preferido encerrarte dentro de una mandrágora
y desde allí decirnos que el tiempo es otro
y que tú también eres ya otro
nosotros venimos a ti para escuchar
la historia que no conocemos
tus palabras suenan líquidas con la lluvia
tus ojos ven sombras que no podemos ver
sólo queremos un guía en este camino
no venimos a salmodiarte como si fueras un dios terrestre
es sólo que escuchamos el llamado y emprendemos una travesía
por los cuatro costados de nuestra herida humana
tu vagina es la herida que queremos sanar con nuestras voces
el pez nos mira distante desde la arena del fondo
y brinda con nosotros por nuestra futura recua
y espanto
Ahora,
prosigue a descubrir nuestras formas y colores
es una anunciación del espanto
de vírgenes en vela y del negror de los rostros
ángeles extasiados rondando por los callejones
esta plazoleta no tiene nada de ti
Acaso hablaré en el vacío de tu rostro
o buscaré tus pasos detrás de tu cabellera de fuego
o haré muchas cosas para encontrarte y no comprenderte
tantos rostros y no poder comprender a ninguna
La vida es un vidrio desquiciado que nos entrega
sus fragmentos por minutos
y nos hinca los pies
La sangre sobre el pedrusco del camino
nos indica nuestro sexo
nuestro olor a animales muertos
y la fiebre que vino a rondar al séptimo día
de La transformación de los metales (1999-2005)
POÉTICA:
Poesía hermética, culta, neobarroca. Poesía que transita el camino de Charles Olson, Ezra Pound, Propercio, Marcial, Hipponax, Anacreonte o Teognis de Megara. Y revisita a los malditos de todos los tiempos.
BIO/BIBLIO:
Paul Guillén (Ica, 1976). Publicó los libros: La muerte del hombre amarrillo (Lima: Sarita cartonera, 2004), 33 poetas del 70 (Lima: Fondo editorial Cultura peruana, 2005) y La transformación de los metales (Lima: tRpode, 2005). Es director de la página Sol negro (www.sol-negro.blogspot.com).
MENCIONADO POR:
Salomón Valderrama, Jack Farfán, Alan Pool, Javier Morales, Ljudevir Hlavnikov, María Rumaja, Maurizio Medo, Reinhard Huamán, Ricardo Falla
MENCIONA A:
Vladimir Herrera, Reynaldo Jiménez, José Morales Saravia, Carlos López Degregori, Magdalena Chocano, José Pancorvo, Salomón Valderrama, Nora Puertas, Walter Espinoza, Edgar Saavedra

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