POEMAS:
CARNE Y RIMEL
…donde
penetran, donde fluyen cien miradas de lluvia…
Henri
Michaux
a.
De astros como
ratones furtivos o libélulas en las almohadas nacen los saltos de este agosto,
entre el terror de velas muertas o predicas
de otras tormentas, como lágrimas de trigo anunciando la luz que dibuja tu
cuerpo en un silencioso enjambre, plagado de oro viejo y sudor, así se extingue
esta noche en cada número santo, en los taxis que nos enjaulan los ojos,
tramamos un tejido antiguo de fiebre y nubes, con nuestra carne soñando con dedicados
dolores y tiernas colisiones encima de charcos hechos por el rímel y los labios
enredados a punto de convertirse en una orquídea.
b.
Has de la noche
calles peligrosas enredadas en tus muslos y de mi lengua, esa carne que buscaba
hasta hace poco entre los auriculares, el húmedo resplandor de los techos esta
madrugada de briznas amarillentas arrugadas por el frío se balancea en el pecho
de las aves junto a pegajosas letras de terracota.
En las
profundidades de nuestra ventana una
neblina tibia duerme junto a tu sexo, tu sexo suele ser una elemental herida
que juega a descorazonarme detrás de ceremonias matutinas.
Máscaras de algodón
para nuestros cuerpos también café tibio.
Estación de carne a
las seis de la mañana y el olfato que viaja entre los espectros de la temporada
entre días que nacen, que tropiezan hasta deslizarse por nuestros atajos de
bodegas y carretillas.
c.
Siempre pálidos
fragmentos para vencer la muerte, cada mañana que la pared fractura esta frágil
luz y cae del cielo la llave de tu reino, anunciada por plaga de langostas que
divide el cielo en tres cantos, queda de la noche anterior la nervadura de una
sonrisa, que se agarra del
polvo y tus pequeñas pupilas abren un cosmos entre las tiernas bestias que
ruedan por este paraíso, a esta hora todavía no hay nombres que habiten tus
cartílagos o que se zambullan en tu pecho, pero te alcanzan las primeras silabas de tu destino como un cardumen
transparente que se asoma entre las chimeneas torcidas.
d.
Para ti, mis
silabas más heladas
Para ti, mi
delicado levitar entre los abismos ásperos de tu sueño.
Cruces de sal en el aire trazan tu ceguera química entre
aeroplanos y moscas.
Sé pactar con los muros para que ellos me cuenten como es batallar
contra un frasco vacío.
Un cielo rojo y una
herida de tormenta me alejan de tu iris, de su compleja afinación, de tu locura
de ave.
e.
Liturgias de polvo
anuncian que a tu camino le faltan algunos kilómetros llorados y un silencio
que aniquile las tardes, bandadas de besos de plástico esperan su mejor reflejo
junto a tu carne derrotada, entre palabras de cristal se queja tu respiración
de la soledad austera en la que vivirás esta noche, alguien habita tu sangre y
son tan pocos los escombros de este frio que el ritual comienza con una frase
prestada.
f.
Pequeña salvaje con
escamas de ciudad apresurando tu mañana, entre delicadas cicatrices que brillan
con los relámpagos, son tus uñas un retoño plateado en la hojarasca, sin nombre
regresas y de la luz que te contiene queda una mancha impalpable que tiembla en
el horizonte, tus colores lentos llenan pomos de cristal en la sombra áspera de
las veredas por las que debes estar, por tu jean descocido se traza una
delicada escritura, diminutos naufragios con goterones cuajados de rímel se
desploman de tus ojos cuando llorar es el único modo de derretir el tiempo.
g.
Guess it's just another dream
That's slipping away
Each time that I fall asleep
It seems Im just drifting away
Just as you have touched my heart
Babe I wake up and were apart, yeah
And it's slipping away.
That's slipping away
Each time that I fall asleep
It seems Im just drifting away
Just as you have touched my heart
Babe I wake up and were apart, yeah
And it's slipping away.
Keith Richards
Batallas
de sal para tramar nudos con las flores más remotas, esta noche que se abre con
el veneno añil de los presagios, en mi memoria queda una sola ventana empañada,
por tus hombros como lluvia o los cabellos almendra de tu ciudad, es brutal el
amor de la intemperie, tan llenos de alfileres y mapas que dilatan todavía más
la melodía en la que te embarcaste para no volver, cada madrugada disuelve la
trayectoria de tus músculos, siempre en un cuadrante distinto, entre faros y
naves extrañas se enfría mi sueño, se llena de pájaros como pedazos de espejo
dibujando el cielo en el piso, me quedan las paredes embadurnadas con pigmentos
de historias y criaturas nerviosas que redondean tus pulsaciones.
CEBOLLA
Emergían
en una cebolla de
papel,
capas y capas
de sueño.
Papel de carta
con centro acido,
con el corazón
transparente.
Lagrima de lago
morado
con moscas de
tinta,
sin ortografía,
ni palmas doradas,
ni aullidos de sol.
Mientras el azúcar
contaba la luz
en alegres escamas,
tan lejos de los platos
de loza,
los cucharones de
madera,
las casas de
arcilla.
sollozaba el viento
con gemidos dorados
y sus costillas de
alquitrán
las venas de un
bulbo de imágenes
y óxidos.
Hay noches ajadas
con vellos en los
pies,
tierra en los oídos
y prisas de
cuchillo.
ANGELES MECANICOS
Un ser alado a
punto está de confiarse
al aire, más tarde
lo veremos
agitándose en el
éter.
Boceto para la caída de Ícaro (Fragmento)
Robert Walser
[La Balada de
Perdix]
Entre los pastos,
contó sus aleteos al borde de su
silueta llena de aire, el nombre aproximado de su peso, es ahora el que lo
acompañó como una mancha de carne en las prisas circulares de la tierra seca,
debajo de sus ojos justo entre el pulso de sus huesos o el sudor traducido en
brisa, la leyenda era anular y violenta rompía en mares y laberintos
pulverizando los juguetes, el recuerdo siempre llegaba colgado de complicadas
poleas y se desenvolvía en hilos tensos hasta atascarse bruscamente en algún
nudo improbable.
[Ikaros]
Eres como una
cicatriz de luz en el éxodo de las aves migratorias, esta mañana son exactas
las angustias dentro de tu iris mutilado, la espuma sobrevuela tu cabeza y
abajo están todos los hijos de este sol.
Nadie se te parece
cuando tintinea la sangre en tus orbitas exactas, Samaos, Delos, Lebintos y tu
sombra como una pequeña
noche junto a la arena, cuando caigas dentro de este mar tan cruel te igualarás con tus dioses de cera,
hilos y ramas, sé que cerca de Sicilia hay una isla con tu nombre y que allí
los ángeles duermen.
[Daedalus]
Viaja la primera
puñalada acre y gris la distancia entre tus sienes, los laberintos lamen su
filo, quizás también el vértigo que triza tu firmamento en grageas de plata o
mercurio, cada astro que se desnuda delante tu vaso vacío deja pequeñas
cascaras de aluminio que se desplazan por tu sueño, los cielos agotados de las
ventanas se escurren por tus dedos, escaparates en la luna y el vapor filtrado
por las rendijas anuncian como se dividirán tus extrañas supersticiones, entre
nudos callejeros y trayectorias de tiza se mueve tú de prisa tu reflejo
elástico, empapado de rojo ahora que amanece cada vez más pronto.
FANUM
De
pronto acerca, leve, su ala a la boca rosada...
y lo siega, sin que se entere, acogiendo en sus alas azul cielo el alma del niño,
llevándolo a las altas regiones, con un blando aleteo.
y lo siega, sin que se entere, acogiendo en sus alas azul cielo el alma del niño,
llevándolo a las altas regiones, con un blando aleteo.
Arthur
Rimbaud.
En la curva de sus
hombros se abría un cielo esponjoso, llenó los terrores de una antigua pureza y
se hizo paso por el cansancio para romper con mil angustias imperceptibles,
entre sus plumas se filtraba un aire inclinado, empezaba a cargar poco a poco
los gritos de la mañana y un arco solar construido por todas sus inseguridades,
no hubo violencia en el polvo que se marcaba sobre los techos, eran olvidos los
que decidían el final de los movimientos.
En otro tiempo,
cuando deseaba que los canales de la sangre cerraran el circuito de su ser, sus
ojos se hundieron las
caricias que se movían por el horizonte, pensó en los bordes y en la tierna
idea de las resurrecciones, amó en silencio el tiempo y sus líneas de
expresión, escondido en los pies de una escalinata, movió sus escamas muy
despacio, su cuerpo se abrió como un racimo de uñas de cristal.
Un instante después se dejó atrapar por un dibujo hecho de
tiza rosa que brillaba sobre el piso acarreando distancias, pensó en la pequeña
mano que trazo ese universo de yeso y como se iría dispersando en una niebla
redonda, se hizo evidente que habría que pensar también en ese iris que movía
el humor de las sombras, los nombres cruzaban las planicies grises de la calle,
como tejiendo una madeja.
Tras una puerta, la
espiral cercana de la respiración humana dibujaba un rastro que buscó, sin
darse cuenta, los dedos de los que brotaron esas criaturas de tiza nacían
detrás de la ventana, el amplio espectro de la luz y las sutilezas del contacto
de cualquier forma regalada por la mañana, dibujaron peces de rocío, para
cualquier cielo era aquello un milagro tal y como lo era el destino frágil de las nubes, descifró en el último
bostezo que él también era una partícula trashumante y que los espejos no
siempre captarían su verdadero borde tan sumergido en el color, su patria
serian esos brillos llenos de criaturas que crecían en el vientre de las gotas,
indiferentes al frio callejero, ese frio tan semejante al primer soplo bíblico
despertado por aquel ojo primordial que en su fantasía era tan parecido al
suyo, esta mañana se desplomara del tejado luego de siete parpadeos celestes,
me negaras tres veces dijo el muro del jardín contiguo porque ya era hora del
primer café.
OLVIDOS
…él blandirá
una bandera mínima
y oscura
que el invierno ha
acribillado.
Paul Auster
[Silencio
de estrella]
Un
silencio nítido, poblado de moscas y ángeles, se diluye en los escaparates con
cada pacto de lluvia, con cada estela nacida de mi voz, entre agrias medusas de
humo pulso mi corazón que se erosiona tan delicadamente que de su arena nacen
pequeños moluscos, cartas, fotografías viejas y más cartas, antes de hoy mi
carne era dibujada por inmensas fabulas, a través de los vidrios de estas
ciudades, entre nortes de saliva y tazas de té se trazaban las historias,
porque antes de hoy el calor era una sonrisa relampagueante dibujada en las
cucharas o en el óxido santo que acompaña los muros.
[Cicatriz]
Esperar siempre en
este diáfano vecindario, detrás de todo astro conocido, tocando y besando de
memoria tu iris de miel, siempre incompleto, reptando por cada fragmento suelto
que dejas en sueños, de los espejos traigo cintas que cruzan tus mejillas de
mármol, blancas como los huesos de un dios a penas tocado por el recuerdo, es
inevitable el frío en esta estación, hace que tu tiempo sea más rápido y que
sea yo el último sobreviviente al fuego, llegará el instante en el que pueda
reconstruirte con telas rojas y amarillas, tu fantasma cabalgará entonces los
átomos dejaste florecer en mi entre millares de lunas ciegas, entretenida con
su propio reflejo será mi carne la que regrese en un vendaval lleno de hojas
secas, a penas reconocible y desfigurada por el placer, por cada gemido habrá
una nave que avance hasta tu sombra entre misterios redondos como gotas de
perfume diluidas en el tiempo.
[Corrosión]
Bulbos llenos de
sueños tallados por luces magenta y melodías mutiladas te declaran la guerra
mientras bautizas dioses antiguos con tu olvido, con tu carne cansada de la
muerte de todas las noches.
Sabes que el
vicio de la distancia es un círculo de sombras y plumas desnudando a las flores
con prisas húmedas, sabes que la niebla no se conmueve con los almanaques y que
el barro poblará tus huesos allí donde ahora cuelga tu sonrisa.
[Espejismos]
Lo que dijo la
serpiente este noviembre de cristal y olvido, goteaba de su boca de niña en una
epifanía húmeda y fue ese gesto el primer presagio del desierto, mis
blanquísimos rezos se amoldan a la sal y arena que santifican mis heridas, cada
noche los delirios avanzan por ciudades de saliva y azúcar, que recorro como mi
boca recorría el sabor metálico de su sexo, mi boca ahora no es más que un
áspero trozo de barro donde se siembra la angustia de mi peregrinación.
BIOGRAFÍA:
Gustavo Fernández (Cusco 1983)
Artista plástico
autodidacta y arquitecto egresado de la Universidad Nacional San Antonio Abad
del Cusco, especializado en
arte gráfico por ser la
disciplina en la que más ha indagado, pero sus exploraciones abarcan también la
pintura y el ensamblaje, en su obra reside una fuerte carga poética es así que
considera a esta la materia prima de su trabajo, catalogándose dentro del
expresionismo simbólico, emparentado con el neofiguravismo y el art brut, es
evidente la influencia que recibe de varios exponentes de la poesía
contemporánea, siempre a la par de sus referentes en las artes plásticas, ha
publicado sus poemas en algunos fanzines y revistas de Cusco y Lima, también ha colaborado
como ilustrador en diversas publicaciones.
MENCIONADO POR:
MENCIONA A:
Laura Rosales,
Karina
Valcárcel, Domingo de
Ramos, Jorge
Alejandro Vargas Prado, Braulio Mirano, Jerónimo
Pimentel, Braddy Romero, Victoria
Guerrero, Julia Wong, .Andrea Cabel, Cecilia
Podestá, Enrique
Verástegui


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