
POEMAS:
CUANDO TODOS DUERMEN
lávame en la candente ceniza de tu cuerpo,
vierte tu dolorosa palidez en mis manos,
y antes que el crepúsculo descienda de los bosques
a tenderse en la arena como un lagarto acuchillado,
desgárrate los muslos con mi flecha de seda
CÉSAR CALVO, Ausencias y Retardos, III.
vierte tu dolorosa palidez en mis manos,
y antes que el crepúsculo descienda de los bosques
a tenderse en la arena como un lagarto acuchillado,
desgárrate los muslos con mi flecha de seda
CÉSAR CALVO, Ausencias y Retardos, III.
EN ese instante en que todos duermen
en ese minuto que convierto en un tiempo detenido para
poseerte
voy al departamento estoy a tu encuentro
y allí estás
furioso incendio que me envuelve
te despojo sin pausa de las bragas que te apresan
mis manos son ruiseñores que te desnudan en tu bosque
espesura
tu piel es el sol que me alimenta
y en tu nostalgia
soy un barco a la deriva abandonado
entre tus piernas como olas
60
y nada me detiene
y nada te detiene
entonces me tiendes sobre el mueble
y soy la presa cogida en la yugular del deseo
arañas rasgas te abres camino con tus fauces plenas hacia mi
carne viva
sangro y te deseo
me transformo
en la víctima propiciatoria
el alarido que no cesa
y nada te detiene
y nada me detiene
pues soy el fauno que te tensa como un arco
y soy también la flecha que perversa
se hunde en ese rincón tuyo suave y secreto inesperadamente
ese aroma arcano que solo tú y yo conocemos lo invade todo
las olas el arco tenso de tus muslos mi piel en carne viva
y nada nos detiene
entonces me tiendes sobre el mueble
y soy la presa cogida en la yugular del deseo
arañas rasgas te abres camino con tus fauces plenas hacia mi
carne viva
sangro y te deseo
me transformo
en la víctima propiciatoria
el alarido que no cesa
y nada te detiene
y nada me detiene
pues soy el fauno que te tensa como un arco
y soy también la flecha que perversa
se hunde en ese rincón tuyo suave y secreto inesperadamente
ese aroma arcano que solo tú y yo conocemos lo invade todo
las olas el arco tenso de tus muslos mi piel en carne viva
y nada nos detiene
no nos importa el futuro o los amantes que poseímos o que nos
poseyeron
solo tus talones en mi espalda espoleándome
solo tu sudor que me traspasa y se evapora y es luego el rocío
que se empoza debajo de tus pechos y en tus caderas
solo el grito entrecortado enhiesto audible apenas ahogado por
nuestras lenguas serpientes que ferozmente se devoran
solo tus manos esforzándome a darte más de mí
solo este tiempo intenso como el último minuto de la noche
en que más unidos que nunca nos abandonamos
y huyes de mí y yo de ti
y nada nos detiene.
en ese minuto que convierto en un tiempo detenido para
poseerte
voy al departamento estoy a tu encuentro
y allí estás
furioso incendio que me envuelve
te despojo sin pausa de las bragas que te apresan
mis manos son ruiseñores que te desnudan en tu bosque
espesura
tu piel es el sol que me alimenta
y en tu nostalgia
soy un barco a la deriva abandonado
entre tus piernas como olas
60
y nada me detiene
y nada te detiene
entonces me tiendes sobre el mueble
y soy la presa cogida en la yugular del deseo
arañas rasgas te abres camino con tus fauces plenas hacia mi
carne viva
sangro y te deseo
me transformo
en la víctima propiciatoria
el alarido que no cesa
y nada te detiene
y nada me detiene
pues soy el fauno que te tensa como un arco
y soy también la flecha que perversa
se hunde en ese rincón tuyo suave y secreto inesperadamente
ese aroma arcano que solo tú y yo conocemos lo invade todo
las olas el arco tenso de tus muslos mi piel en carne viva
y nada nos detiene
entonces me tiendes sobre el mueble
y soy la presa cogida en la yugular del deseo
arañas rasgas te abres camino con tus fauces plenas hacia mi
carne viva
sangro y te deseo
me transformo
en la víctima propiciatoria
el alarido que no cesa
y nada te detiene
y nada me detiene
pues soy el fauno que te tensa como un arco
y soy también la flecha que perversa
se hunde en ese rincón tuyo suave y secreto inesperadamente
ese aroma arcano que solo tú y yo conocemos lo invade todo
las olas el arco tenso de tus muslos mi piel en carne viva
y nada nos detiene
no nos importa el futuro o los amantes que poseímos o que nos
poseyeron
solo tus talones en mi espalda espoleándome
solo tu sudor que me traspasa y se evapora y es luego el rocío
que se empoza debajo de tus pechos y en tus caderas
solo el grito entrecortado enhiesto audible apenas ahogado por
nuestras lenguas serpientes que ferozmente se devoran
solo tus manos esforzándome a darte más de mí
solo este tiempo intenso como el último minuto de la noche
en que más unidos que nunca nos abandonamos
y huyes de mí y yo de ti
y nada nos detiene.
ROSA DE LOS VIENTOS
Amor, que mi alma ves y me has guiado
por un camino duro e inclemente,
pon la vista en el fondo de mi mente,
donde ves lo que a todos he ocultado.
FRANCESCO PETRARCA, CLXIII.
por un camino duro e inclemente,
pon la vista en el fondo de mi mente,
donde ves lo que a todos he ocultado.
FRANCESCO PETRARCA, CLXIII.
EL amor que nos tenemos es un secreto.
No puedo evocarlo en un poema.
Ella podría enterarse, y es lo que no queremos.
No sabe que eres la rosa alucinada que guía mis pasos.
Eres la rosa de todos los vientos, señora de los abismos vertebrados
y unidos a las costas.
Todos estos reinos serán tuyos cuando crezcas.
Entre tanto te llevo en mis hombros y como una ráfaga de
petirrojos me despeinas y te amo.
Esas aves cárdenas y negras te gustan tanto como las palomas y
las jirafas, tanto que recorremos kilómetros para verlas.
Y te amo más cuando festiva me pides quedarme en la cocina a
oscuras para recibirme antes que a nadie.
Solo tú quieres subir a los trenes cuando cunden las garúas y sorbes
esa agua ligera como tu propio peso al que vuelvo cada noche
cuando te dejo dormida en el cuarto pleno de animales fantásticos
Dragones
Unicornios
Quimeras
Todos velan tu sueño de princesa.
Es justo en esas horas álgidas en que te oigo –la bruma en mi
propia mirada– llamarme, y te llevo a mi propia cama y te cobijo
como los arrecifes ocultan una perla ámbar.
Y te amo porque me he desvelado viéndote y porque ahora vivo
en tránsito hacia un tiempo a contraluz.
Y te amo porque eres mi rosa.
Llévate mi romance como yo guardo tu nombre.
BIO/BIBLIO:
HÉCTOR ÑAUPARI (1972)
El autor es poeta, ensayista y abogado graduado en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Tiene estudios de Maestría en Derecho en la mención de Derecho Civil y Comercial de la UNMSM, fue Catedrático en su Facultad de Derecho en 1998. Ha obtenido el Diploma de Estudios Superiores y es candidato a Doctor en Derecho por la Universidad de Salamanca, España.
Es Presidente del Instituto de Estudios de la Acción Humana (www.ieah.org) y Vicepresidente de la Red Liberal de América Latina, RELIAL (www.relial.org ). Ha sido conferencista visitante de la prestigiosa Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, y fue Catedrático de dicha casa de estudios en el segundo semestre del 2001. Ese mismo año resultó ganador del Premio Académico Internacional de Ensayo Charles S. Stillman, Guatemala, y obtuvo el tercer lugar en el Concurso de Poesía On–Line para Jóvenes Universitarios de la Universidad Castilla–La Mancha, España.
Héctor Ñaupari es autor del libro de poemas En los sótanos del crepúsculo (Ediciones UNMSM, Lima, 1999), coautor de Poemas sin límites de velocidad, antología poética 1990–2002 (Lord Byron Ediciones, Lima,2002) y autor del libro de ensayos Páginas libertarias (Ediciones Zignos–Altazor, Lima, 2004). Poemas suyos fueron publicados en importantes antologías poéticas nacionales e internacionales, como Salamanca, azul y oro (Fundación Caja Duero, Salamanca, España, 2001); Diez escritores peruanos contemporáneos según ellos mismos (México, D.F., 2002); Roda mundo, roda gigante–antología internacional 2004 (Editorial Ottoni, Sorocaba, Brasil, 2004); Encuentro de escritores nuevos (Universidad Científica del Sur Ediciones, Lima, Perú, 2004); y, Los diez, antología de la nueva poesía peruana (Ediciones el Santo Oficio, Lima, Perú, 2005). Rosa de los vientos es su segundo libro de poemas.
MENCIONADO POR:
Andres Torres, Harold Alva, Anahí Vásquez-de-Velasco, Roy Dávatoc
MENCIONA A:
Antonio Cisneros, Víctor Coral, Ana María Falconí, Isabel Matta Bazán, Enrique Sánchez Hernani, José Pancorvo, Blanca Varela, Enrique Verástegui

1 comentario:
Para H. Ñaupari, acerca de "Voz orquídea":
Chico, lee más sobre feminismo, es evidente que sabes poco sobre las distintas reflexiones de mujeres al respecto.
Así mismo, desde dónde te posiciones para decir qué es arte y qué es libertad.
Que el ego no se le suba mucho doc.
saludos,
Cynthia
Publicar un comentario